miércoles, 28 de enero de 2026

TRES PELÍCULAS CON NAGORE ARAMBURU

Definitivamente, debo reconducir este blog. Tercer post de cine. Y, para los que dicen que no ven cine español, nuevo post raruno.

Descubrí a Nagore Aramburu en la película Loreak, primera de los directores Garaño y Goenaga, en 2014. La vi en euskera, como está rodada, con subtítulos. Y, al igual que el coprotagonista, me enamoré de Anne, es decir, de Nagore. No voy a revelar la trama, solo el principio: Anne es una administrativa que recibe puntualmente un ramo de flores de alguien que no se identifica. Hasta que un día ya no llegan más y un azar le permite identificar al remitente. Es una película hermosa, delicada, repleta de matices. Es fácil encontrarla en las varias plataformas que existen. Yo diría que es también una película sobre la gratitud y el deber, además, claro, de una película sobre el amor.

Hace unas semanas vi Los domingos, que dirigió Aluda Ruiz de Azúa el año pasado. No tenía demasiadas ganas de ir, me habían dicho que va de una chica que quiere ser monja. Escrito así, poco deseo de pagar la entrada, pero leía críticas estupendas, así que fui. Sala casi llena, qué agradable sorpresa. Y, efectivamente, va de eso. Pero la directora hace complejo lo que parecía simplón, como en la suya anterior, Cinco lobitos. La película es eso, pero también un estudio sobre la familia, sobre la libertad y sus espejismos, sobre el respeto, la educación... Está repleta de detalles, hay que verla despacio y atender a lo que se dice y lo que se calla. Del elenco actoral solo puedo decir que no hay ninguno regular. Yo apenas conocía a Patricia López Arnaiz (extraordinaria) y nada, obvio, a la debutante protagonista, Blanca Soroa. Sin desvelar todo lo que ocurre, me atrevo a decir que me estremecí en una secuencia, cuando la tía estalla de impotencia e indignación ante la decisión de la sobrina y esta le responde: “Rezaré por ti”. Para pensar y mucho. Es una película que no se agota, que escarba en terrenos difíciles y lo hace sin piedad y con respeto. Muy raro, pero posible. Nagore Aramburu hace de monja, la madre superiora de un convento, entre la proximidad afectiva y la manipulación. Papel contenido e intenso.

La tercera y última, por ahora, vuelve a ser de Garaño y Goenaga, de 2025. Es Maspalomas. Una historia dura, yo diría que terrible. Sin develar nada que no sepamos los quince o veinte primeros minutos, va de un hombre muy entrado en años (José Ramón Soroiz) que ha decidido vivir su homosexualidad en Maspalomas con plena libertad y completamente desinhibido. Pero un problema de salud le obliga a regresar al País Vasco. Allí se hace cargo de él su hija, Nagore Aramburu. Y creo que el núcleo de la película está ahí: las relaciones padre-hija, el perdón, la culpa, los límites de la libertad, las convenciones sociales, los cuidados, el deber, los afectos y desafectos... Otra película compleja y valiente que deja poso. Está en Filmin.

Veo la filmografía de Nagore Aramburu y compruebo que son más de treinta sus películas y series, de las que yo solo conozco otras tres. Le han dado el premio Feroz por Los domingos. También podrían haberlo hecho por Maspalomas. Por cierto, los cuatro premios a los actores en los Feroz, más el de película y director, van a cineastas vascos.

 

Más información:

https://www.filmaffinity.com/es/film810299.html

https://www.filmaffinity.com/es/film584300.html

https://www.filmaffinity.com/es/film375780.html



Procedencia de la imagen:

https://www.vogue.es/articulos/nagore-aranburu-entrevista-karmele-maspalomas-los-domingos-cine-peliculas


lunes, 19 de enero de 2026

UNAS PELÍCULAS DE JAFAR PANAHI

Esto ya empieza a parecer un especial de cine raruno. Puede que sí. Ahora le toca a un iraní.

Me duermo con las películas de sobremesa, especialmente con esas mantequillosas de fin de semana. Tampoco es que yo sea un quisquilloso antitodo. De hecho, voy al cine casi todas las semanas y suelo ser variado en los criterios. Decía Costa Gavras que, cuando le acusan de hacer cine político, responde que sí, del mismo modo que Hollywood propone unas determinadas cosmovisiones, unas maneras de organizar la vida y la sociedd, es decir, cine político.

Igual, tras las últimas bravuconadas, deSmanes e ilegalidades del innombrable, debamos plantearnos un boicot a sus productos. No estoy seguro. De lo que sí estoy seguro es de que el cine iraní tiene directores sensacionales. Hoy toca Jafar Panahi, un tipo multipremiado en festivales que frecuentemente no puede acudir porque el régimen de los barbudos con turbante se lo impide, a menudo con el expeditivo método de una detención oportuna.

Estoy viendo Tres caras. Mañana tengo previsto ir al cine en el que ponen la última suya, Un simple accidente. He visto también El globo blanco (delicadísima), Offside (tremendo alegato feminista en apariencia de comedia), Taxi Teherán y Los osos no existen. No es toda su filmografía, intentaré completarla. Hoy solo quería dejar por aquí que merece la pena ver estas películas, ahora que Irán parece empeñada en rebelarse (muy especialmente las mujeres) y los que mandan en impedirlo por la fuerza. Porque como, según dicen, Dios está detrás, sus portavoces tienen derecho a impedir la disidencia.

Panahi. Se llama Jafar Panahi. Y, si aceptáis el criterio de este juntaletras, haríais bien en echarle un vistazo.



Procedencia de las imágenes:

https://www.bbc.com/mundo/articles/cwy70z8q8g2o

https://www.amazon.es/Taxi-Teher%C3%A1n-DVD-Jafar-Panahi/dp/B01A0OYP0Q

domingo, 11 de enero de 2026

DOS PELÍCULAS DE MARYAM TOUZANI

He leído hace poco un artículo de Javier Gomá en el que decía que el grado de civilización y democracia de un país se mide por el papel que juegan en él las mujeres.

Y, casi de inmediato, el mundo se encuentra con la revuelta que protagonizan las mujeres iraníes. Me ha impactado especialmente una de ellas, que decía no tener miedo, puesto que llevaba 47 años muerta. Aún peor están las afganas y las de otros lugares de los que apenas tenemos noticias. El régimen, cualquier régimen, acalla las protestas a tiros: les resulta imposible concebir la disidencia, incluso la disensión.

Estaba pensando en esto ayer, mientras veía la película Adam, de una directora franco-marroquí que me gusta mucho, Maryam Touzani. Aborda el estigma de ser madre soltera en Marruecos, creo que es su opera prima. Me resultó extraordinaria; tres mujeres: una de ellas viuda, otra soltera y embarazada y la hija de la primera. Seguid las conversaciones entre ellas. Una joya.

También me gustó mucho de Touzani El caftán azul. Otra película valiente que aborda un tema difícil en ciertas sociedades: la homosexualidad reprimida del marido. También es una película sobre la generosidad, el cuidado y el amor en el más puro de los sentidos. Y, si a alguien no le resulta suficiente, es de una belleza y una delicadeza sensacionales.

La protagonista femenina de ambas es Lubna Azabal. Como se suele decir, la cámara la quiere. Transmite dolor, alegría, dureza, ternura...; lo que pida el guion. Grandísima actriz.

Ambas en Filmin y la última también en RTVEplay.

 

Tráiler de Adam:

https://www.youtube.com/watch?v=XKXhWszpUpY

 

Tráiler de El caftán azul:

https://www.youtube.com/watch?v=t9q7OCl333Y



Procedencia de las imágenes:

https://www.premiosgoya.com/pelicula/adam/

https://www.culturamas.es/2023/03/14/el-caftan-azul-2022-de-maryam-touzani-critica/