Subyugado estoy por la peli que vi hace unos días. Ya saben mis amigos que siento debilidad por el cine del iraní Abbas Kiarostami (con excepción de la pretenciosa Copia certificada). Fui a ver la película de otro director iraní, Asghar Farhadi, absolutamente desconocido para mí, con el premio Oscar recién estrenado y unos cuantos más de otros festivales importantes. Esto, en mi opinión, le otorga un barniz de reconocimiento contra el que voy prevenido.NÓMADAS SQUARE
martes 13 de marzo de 2012
NADER Y SIMIN. UNA SEPARACIÓN
Subyugado estoy por la peli que vi hace unos días. Ya saben mis amigos que siento debilidad por el cine del iraní Abbas Kiarostami (con excepción de la pretenciosa Copia certificada). Fui a ver la película de otro director iraní, Asghar Farhadi, absolutamente desconocido para mí, con el premio Oscar recién estrenado y unos cuantos más de otros festivales importantes. Esto, en mi opinión, le otorga un barniz de reconocimiento contra el que voy prevenido.miércoles 7 de marzo de 2012
CANCIONES DEL NO-VERANO 13: AITA GUREA
“Bello es lo que, sin concepto, place universalmente”
Immanuel Kant: Crítica del Juicio
viernes 2 de marzo de 2012
PAREJAS EN CRISIS
“El amor (…) desde que está entreverado con la institución ha quedado completamente apátrida y desprotegido”
Hannah Arendt: Diario filosófico 1950-1973; citado por Manuel Cruz: Amo, luego existo. Los filósofos y el amor, p. 179
Me estoy quedando sin amigos emparejados. Sobre todo sin amigas emparejadas. Será la edad. Porque con veintitantos se pastelea o se ennovia el personal. Con los treinta acudes a bodas y bodorrios. A los cuarenta asistes a sus cuitas y desafectos y, muy frecuentemente, a sus separaciones y divorcios. Algunos de ellos, reincidentes, vuelven al casorio, casi siempre con más discreción y por lo civil (lo militar no va mucho en estas segundas partes, con la madre enpeinetada y el padre de pingüino…, como que no).sábado 25 de febrero de 2012
UN DÍA ENFERMO

Pero llega la noche: a las diez y media ya estoy en la cama. Ay, me sube la fiebre, me duele todo el cuerpo. Me levanto a expulsar el líquido que he bebido y tiemblo como si estuviéramos bajo cero. Toso violentamente y el pecho parece romperse. No consigo conciliar el sueño desde las cinco de la mañana. Me asalta un duermevela confuso, con sueños absurdos e inquietantes.
De modo que no puedo ir a trabajar y vuelvo al médico, que pone cara de reñirme porque no he mejorado, sino al revés. Añade ibuprofeno al tratamiento y me promete que el lunes estaré perfectamente. Soy un funcionario modelo: la enfermedad para el fin de semana.
No quiero, naturalmente, decir que estoy muy mal. Una gripe es absolutamente común y pasajera, plebeya, casi democrática; pero qué mal te sientes, con ese cuerpo que no es tuyo, con una cabeza que te perforan dos antidisturbios. De madrugada tenía 38 grados, que es la fiebre con la que los varones hacemos testamento. Pienso si habrá notario de guardia para casos así...
Por la mañana deambulo por la casa y me arrastro del sofá a la cocina y de ahí al cuarto de aseo. Pongo la tele. En mi ingenuidad pienso que tal vez haya algo interesante… ¡Dios!: Undangarín en todas las cadenas, y también la tipa ésta que, tras arruinar a su entidad bancaria y a los ahorradores, aún demanda a su caja de ahorros por despido improcedente. Soraya&Soraya juegan una y otra vez al “y tú más”, da igual el tema. En una cadena hay un debate sobre la intervención policial en Valencia y los recortes en la enseñanza. Un individuo niega los recortes y afirma que la policía actuó con mesura ante la provocación de la izquierda. Lo dice con energía y convicción. No estaba enterado de que emitieran pornografía a estas horas.
Me voy a La Sexta 3, ponen “Todo Cine”, pero no paran de repetir lo mismo. Cambio de cadena: más Urdangarín. Para mí, la tele mañanera es tan ajena como la flora de Marte, así que me alucina su vaciedad y sinsustancia. En Tele 5 empieza “De buena ley”: un padre de 70 años le dice a su hijo que es gay y el vástago monta en cólera. Me sorprende la homofobia de gente que no ha cumplido 30 años: uno de ellos dice echar de menos la ley de peligrosidad social; pienso que él sí es un peligro social, así como la cadena y el programa que ponen todos los días un micro ante sus fauces. Me paso a los telediarios, que ya han empezado: más de Urdangarín y de la banquera avariciosa, más de los recortes negados y de las manis de Valencia.
Me tomo el enésimo paracetamol. Debo ducharme pero me duele mucho la cabeza y tengo escalofríos. Me miro al espejo: qué ruina. Cojo toallas limpias y abro el grifo. Si llego en este estado al médico, me ingresa en el hospital.
viernes 17 de febrero de 2012
MEJORAR EL MUNDO: ALBERT CAMUS IV
Tomando un vino con él le he dicho que iba a escribir sobre esto e inmediatamente he pensado en mi recurrente Albert Camus (hacía mucho que no le dedicaba un post). Cuando le dieron el Premio Nobel pronunció un discurso del que quiero extraer un fragmento. Los que creen que es un nihilista es que no han leído ni siquiera esto:
Durante más de veinte años de historia demencial, perdido sin remedio, como todos los hombres de mi edad, en las convulsiones del tiempo, sólo me ha sostenido el sentimiento hondo de que escribir es hoy un honor, porque ese acto obliga, y obliga a algo más que a escribir. Me obligaba, especialmente, tal como yo era y con arreglo a mis fuerzas, a compartir, con todos los que vivían mi misma historia, la desventura y la esperanza. Esos hombres nacidos al comienzo de la primera guerra mundial, que tenían veinte años en la época de instaurarse, a la vez, el poder hitleriano y los primeros procesos revolucionarios, Y que para completar su educación se vieron enfrentados a la guerra de España, a la segunda guerra mundial, al universo de los campos de concentración, a la Europa de la tortura y de las prisiones, se ven hoy obligados a orientar a sus hijos y a sus obras en un mundo amenazado de destrucción nuclear. Supongo que nadie pretenderá pedirles que sean optimistas. (…)
Indudablemente, cada generación se cree destinada a rehacer el mundo. La mía sabe, sin embargo, que no podrá hacerlo. Pero su tarea es quizás mayor. Consiste en impedir que el mundo se deshaga.
La ilustración es de André Letria y está tomada del blog: artesadepalabras.blogspot.com/