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domingo, 27 de noviembre de 2022

EL CAMIÓN DE LA BASURA

Hoy me he echado la siesta en la cama, con voluntad de pijama, padrenuestro y orinal. La noche pasada dormí profundamente, pero poco. Necesitaba más después de tres horas de monte difícil (me gusta salir a por setas), que me dejaron muy cansado.

Apenas he conseguido un plácido duermevela, pero ha merecido la pena. Mientras vegetaba entre las sábanas ha pasado el camión de la basura. Tengo los contenedores bajo mi ventana, así que me entero bien. Siempre me parece que tiene un sonido de cetáceo resoplando. Y, en ese estado somnoliento, he recordado las semanas del confinamiento. Tenía entonces el sueño ligero y el camión pasaba siempre sobre la una de la madrugada. Esos días pensé que mucha gente seguía haciendo su trabajo en condiciones muy difíciles, cuando todo era incierto. Nos cuidaban los sanitarios, los supermercados estaban abiertos porque había productores y transportistas, por la noche se seguía recogiendo la basura, etc.

Creo que, como sociedad, somos poco agradecidos. Los médicos lo saben mejor que nadie: mucho aplauso y luego les desmantelan la atención primaria y no les dan tiempo ni recursos.

De todo esto me acordaba mientras escuchaba el sonido familiar del camión de la basura. Debemos dar más importancia a esas cosas, a lo importante.



Procedencia de la imagen:

https://www.istockphoto.com/es/fotos/cami%C3%B3n-de-la-basura


4 comentarios:

  1. Tienes toda la razón del mundo, mucho aplauso fácil pero después, si te he visto no me acuerdo y la sanidad y los sanitarios a tomar por saco. En fin, así es la sociedad, y el sistema político, una pena, descuidando lo que de verdad es importante.
    Que mala pata tener los contenedores justo debajo de la ventana ¿no? y que te puedan despertar en el mejor de los sueños, aunque supongo que mas o menos te acostumbrarás a oírlos, como a todo.
    ¡Que bien sientan esas siestas de pijama y orinal! ¿verdad? yo no es que las haga a menudo, de hecho hace muchísimo que no las prodigo, pero sienten genial y creo que es cierto eso que dicen que media hora de siesta equivalen a dos horas de sueño normal
    Besos

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    1. Somos una sociedad ingrata y resentida. Lo malo es que lo somos en la dirección equivocada. Los médicos se dejan la piel sin medios y... acusamos a los médicos de falta de vocación, de holgazanes y hasta de ¡asesinos! Algo está fallando y mucho. La veda de los profesores se levantó hace mucho y cuesta sobreponerse a tanta infamia.

      En realidad, los contenedores están en la acera de enfrente, pero sí, a la altura de mi ventana. No creas que me molesta mucho, ni por los malos olores (se recoge a diario) ni por el ruido. Afortunadamente, mi sueño es plácido y profundo.

      Pues que gracias siempre por escribir, cada vez estás más sola, esto parece un diálogo. Besos.

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  2. Cuando leí la entrada El Camión de la Basura, saltó a mi conciencia un sereno antiguo y gris de cuando aún tenía memoria. Esos lujos, los recuerdos escondidos, de vez en cuando también tienen que respirar, así que gracias, Atticus, por traerme aquí lo que ya no es. Aunque ya no haya serenos y sí camiones de la basura, ambos perduran en un rincón dormido. Se han asentado ahí dentro para mi regocijo.
    ¡Sereno, mueve el manojo de llaves, que viene el camión de la basura!

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    1. Ya no hay serenos, en ningún sentido. Regocijarse está bien. De nada, pero agradecer un post sobre el camión de la basura tiene algo muy raro...

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