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jueves, 31 de agosto de 2023

ÚLTIMO DÍA DE AGOSTO

Hoy es 31 de agosto. Final de las vacaciones.

Hace muchos años yo era un adolescente. Ese día estaba aún en un apartamento en la playa. Después de cenar di una caminata por el paseo marítimo. No había prácticamente nadie y casi todos los bares y restaurantes habían cerrado. Me desasosegó.

Supongo que sucede a menudo: ciclos nuevos, incertidumbre, comienzo de obligaciones…

Hoy he ido a nadar a mi gimnasio. A las 10:30 había una persona en sus seis calles. Los vestuarios, lo mismo. Al salir siempre me despido del empleado de recepción, pese a que nunca me responde.

Mi panadero ha vuelto de sus merecidísimas vacaciones y vuelvo a comer pan de verdad. Mi agradecimiento cada vez que voy no es una frase hecha.

También veo que mis convecinos siguen circulando con exceso de velocidad, que muchos patinetes son imprudentes con ellos y con los demás, que los móviles al volante son demasiado frecuentes, que las líneas continuas son decorativas y que aparcar bien no es una prioridad si se puede dejar el coche en segunda fila estorbando. Íbamos a salir mejores…

En Doce hombres sin piedad uno de los personajes pregunta a Henry Fonda (Número 8) por qué es tan obsequioso. “Tal vez porque usted no lo es”. Genial: la cortesía, la amabilidad, es una obligación moral de quien vive en sociedad. No una debilidad cursi, sino un imperativo categórico que facilita la convivencia.

Hace un calor tolerable, me esperan varias lavadoras, plancha y una buena limpieza a la casa. Y septiembre no me da pereza.



Procedencia de las imágenes:

https://www.alamy.es/31-dia-de-agosto-texto-de-escritura-a-mano-ultimo-dia-en-la-fecha-calendario-31-de-agosto-un-recordatorio-del-ultimo-dia-fecha-limite-concepto-de-negocio-mes-de-verano-da-image554757766.html

https://www.mubis.es/noticias/doce-hombres-sin-piedad-de-sidney-lumet-anunciada-en-blu-ray


lunes, 14 de agosto de 2023

PÁGINA EN BLANCO

Voy a confesar que, además de este blog, que ya va por su post 620, he escrito y publicado algunos artículos en revistas de filosofía y he hecho mis pinitos en la poesía y en el relato, géneros en los que me siento menos cómodo, pero que me han dado unas cuantas páginas que añadir a mi ridículum vitae. No me considero por ello un escritor, desde luego, lo que llega al banco todos los meses por esos conceptos es muy poco. Pero muy muy muy poco.

Llevo escribiendo desde que era adolescente. De entonces recuerdo unos torpes poemas nerudianos, mi cultura no daba para más. Después leí a Aleixandre, a Guillén, a Machado… y ya fue otro nivel. Dejé de escribir mucho tiempo, cuanto más leía menos escribía, supongo que es una buena cura de humildad. Borges es otro de esos que te deslumbra de tal manera que cada cosa que yo pergeñaba me parecía insignificante, detestable y artificiosa. La literatura se mantuvo en mínimos durante largos años. Hablo de la escritura, porque la lectura siempre estuvo ahí. En eso soy como el autor argentino, que no se enorgullecía de lo que había escrito, sino de los libros leídos. Y eso que yo no tengo ni la milésima parte de su cultura (por supuesto, tampoco de su talento).

En ese tiempo de sequía pensé que padecía el síndrome de la página en blanco. Pero no, simplemente no tenía nada que decir o no sabía como hacerlo. Cuando lo encontré -o lo creí-, las palabras se deslizaron sobre el papel, cualquier papel, y posteriormente sobre el teclado del ordenador. Aún recuerdo esa pantalla azul del WordPerfect con la que nos iniciamos, tan tosca al lado de lo que permite hoy el Word con el que escribo.

Estoy con unos poemas, con unos relatos y, de vez en cuando, escribo aquí. He terminado dos ensayos que tal vez vean la luz. Es como si, de repente, el atasco hubiera encontrado su conducto de salida. Queda mucho por releer, corregir, contrastar y tachar. Soy bastante perfeccionista, cualquier cosa no vale. Aquí tampoco: leo blogs escritos apresuradamente, sin revisar, incluso con faltas de ortografía. Supongo que sus autores creerán a pies juntillas en el mito de la inmediatez y la espontaneidad. Yo no. La página en blanco, para mí, es una invitación a escribir, pero no una autorización para escribir cualquier cosa ni de cualquier manera. Agradezco, por cierto, a los pocos comentaristas que se aventuran en Nómadas Square: su prosa sin faltas, su buen aliento al escribir y su falta de pereza al hacerlo. Y, como siempre digo, echo de menos a muchos. En verano aún más, muy especialmente a Coeliquore, que siempre escuchaba los enlaces musicales antes de leer el texto.


 

Procedencia de la imagen:

https://orarconelcorazonabierto.wordpress.com/2015/07/24/la-pagina-en-blanco-de-mi-vida/

viernes, 4 de agosto de 2023

‘EL CAMINO DE LOS INGLESES’

La película es de 2006 y está basada en una novela de Antonio Soler. La vi en su estreno y anoche la encontré en RTVEplay. La dirigió Antonio Banderas. Sí, el Antonio Banderas actor que todos conocemos. Estoy comprobando y parece que ha dirigido otro largo y otros dos productos fílmicos de los que no tengo noticias.

Me gustó en su tiempo y al verla me ha vuelto a gustar. Es rara, en la historia, en el tono, en la elección de los colores con los que ha rodado. Va de un muchacho al que han tenido que extirpar un riñón y vuelve del hospital queriendo ser poeta, influencia de su compañero de habitación, que ha fallecido pero antes le ha transmitido la pasión por las palabras y le ha dejado sobre la cama un ejemplar de la Divina comedia.

A su alrededor están sus amigos, con sus vidas tristes, dubitativas, mezquinas, ilusionados y desengañados. Y una novia que le quiere pero que se deja tentar por las posibilidades de aprender a bailar de verdad. Una novia que Miguelito quiere que sea Beatrice, pero que es Luli.

El camino de los ingleses es una película generacional, con bares, con amores, violencia, resentimiento, familias rotas… Con áspera realidad.

Creo que Banderas arriesgó mucho con el tono de la película, entre el realismo y lo trascendente. Entiendo que mucha gente saliese desconcertada del cine; yo no, y ahora tampoco, al contrario. Veo que en FilmAffinity le dan un 5,2. Para mí es al menos dos puntos más.

Me gustaron también los actores, desconocidos protagonistas hasta entonces, Alberto Amarilla y María Ruiz, que no han tenido después exitosas carreras. A su lado, en papeles segundarios, los algo más populares Victoria Abril, Juan Diego, Raúl Arévalo y Mario Casas. También la voz narradora de Fran Perea, que homenajea y tal vez imita a Jesús Quintero, el Loco de la Colina.

Es una película triste que habla de la vida, de lo que quisimos que fuera, de la decepción por lo improbable, de la obsesión por alcanzar lo que seguramente no podríamos.

Me gustó, sin duda.

domingo, 16 de julio de 2023

IBÁÑEZ

Ibáñez hay uno. Había. Todos conocemos a algún Ibáñez, es un apellido relativamente común. Pero si decimos Ibáñez estamos hablando de don Francisco Ibáñez.

Ayer se fue para siembre

Y ya no habrá más Mortadelos, ni Rompetechos, ni Pepes Goteras…

Era un dibujante, historietista, como se le quiera llamar. Yo no sé la diferencia entre tebeo, cómic y novela gráfica, qué más da. Cuando era pequeño y leía con pasión a Ibáñez eran tebeos. No era el único; de hecho, hay muchos más y excelentes también, pero sí el preferido de todos. Yo, aparte de él, era un fan del humor surrealista de Anacleto, agente secreto, del gran Vázquez.

Leí mucho sus historietas, sobre todo Mortadelos, en aquellos libros en diversas colecciones de la editorial Bruguera. También nos los daban a los niños para que no diéramos la lata, como ahora hacen muchos padres con móviles y tabletas.

Mi hijo también es mortadelista. Varias generaciones. Un clásico.

En las redes sociales, que siempre son fuente de conflicto, hay una rara unanimidad en su reconocimiento. Que, por cierto, no le llegó en forma de Princesa de Asturias.

Adiós maestro, gracias por esos años de felicidad a tanta gente.



Procedencia de la imagen:

https://www.infobae.com/espana/2023/07/15/muere-francisco-ibanez-creador-de-mortadelo-y-filemon-y-leyenda-del-comic-espanol/


sábado, 8 de julio de 2023

CANCIONES DEL NO-VERANO 32: 'LA REINA DE LA NOCHE'

Pasado San Fermín y en medio de esta ola de calor intenso y pegajoso, qué mejor que esta aria de La flauta mágica, un derroche imposible de voz:




viernes, 30 de junio de 2023

UN POEMA DE BENJAMÍN PRADO

Hace poco estuve en un recital de poesía. Uno de los que leyó fue Benjamín Prado. Recuerdo dos poemas con especial conmoción. Buscando en Internet encontré uno de ellos, que incluyo más abajo, así como el enlace al artículo de periódico en el que lo publicó.

Dentro de nada, horas, algunos, muchos, empiezan sus vacaciones. Merecidísimas siempre. Otros aún tienen que esperar: paciencia. Todos nosotros comenzamos de nuevo la cuenta atrás hacia unas elecciones calurosas. Toca pensar. Quien siga esta cuenta tendrá claro al menos a quien no votaré en ningún caso.

Pero lo que no consiento a algunos de esos salvapatrias es que se apoderen de los símbolos y las esencias del lugar en el que habito, este país imperfecto y maravilloso, que es también el mío. No es preciso que agiten delante de mí la bandera, excusa perfecta para darnos a algunos con el palo en la cabeza. Sin duda, uno de los objetivos próximos es ahondar en la convivencia, el respeto, el entendimiento, la escucha activa… Nos sobran voceadores y faltan argumentos.

Igual soy mal español. Según ellos, seguro. Lo que yo creo es que hay muchos modos de ser español, incluso de sentirse español. Conviene que el traje sea ancho para que quepamos todos y que las costuras democráticas no cedan.

Benjamín Prado lo dice mejor:

 

PAÍS

 

 

En mi hermoso país hay treinta y cuatro ríos,

tres mares y un océano, 

más de ocho mil ciudades

y menos de cincuenta millones de personas;

 

se hablan seis idiomas y hay cinco fronteras, 

once islas, trescientos días de sol al año

y casi la mitad

de sus quinientos mil kilómetros cuadrados

la ocupan las montañas.

 

Mi país lo visitan en un año normal

alrededor de cien millones de extranjeros

y muy pocos se marchan sin ganas de volver.

A otros paraísos

sólo puedes llegar siguiendo a la serpiente;

al nuestro, 

basta un vuelo 

de línea regular.

 

En mi país hay gente de derechas e izquierdas,

que, por lo general, 

como dice Machado, 

es, en el buen sentido de la palabra, buena

y cuatro indeseables que nos roban,

que se lo quitan todo a las que no lo tienen,

los que oyen en las puertas que les cierran

batir las alas de un dragón 

y saben

que en una sola lágrima cabe una tempestad.

 

No siempre los que ondean las banderas

son los mismos que lloran si arden nuestros bosques,

sufren al ver las casas que derribó un volcán

o, en los años de plomo, 

sentían que las balas que mataban a otros, 

a ellos 

les partían 

en dos 

el corazón.

 

En mi país no hay grandes yacimientos de gas

ni pozos de petróleo, ni minas de diamantes…

pero el oro 

crece en los olivos,

y las obras de arte hierven en las cocinas.

Lorca inventó la luna, Cervantes las novelas,

Velázquez el azul y Goya el miedo.

 

Sé que también nos sigue esa leyenda negra

que dice que aquí mandan la pereza y la envidia, 

que vivimos al borde de otra guerra civil…

Pero lo que yo veo 

es a mujeres y hombres

que se ganan 

con sus manos el pan 

y no sueltan la tuya cuando vas a caer.

 

Mi hermoso país se llama España 

y es la capital de la alegría.

 


https://www.infolibre.es/opinion/columnas/que-ven-mis-ojos/sanchez-espana_129_1515296.html