viernes, 2 de noviembre de 2012

EROTISMO DE CINE

No hablo de las pelis porno, género tan estimulante (?) como tosco. No: hablo del erotismo, ese híbrido de deseo y belleza. Y que disfrutamos, a menudo con disimulado babeo, otras maldiciendo ese pantalón demasiado ajustado… 

Hace pocos días que murió Sylvia Kristel, icono sensual (más que sexual) de mediados de los 70, cuando los españoles viajaban a Perpignan para ver Emmanuelle, sin entender una palabra de francés. Pero claro, en España las únicas tetas expuestas al público estaban en el Museo del Prado. Yo vi la peli ya muy avanzado en la veintena, en una emisión defectuosa de TV3, esto es, mal y en catalán. No me gustó nada, pero reincidí pocos años después, por si era la pésima calidad de la imagen y el idioma los que habían determinado mi juicio. Pero no: es mala, esteticista, blanda, bobalicona. Incluso la pretendidamente sugerente música me parece hoy más propia de una compañía de teléfonos de las que te dice “permanezca a la escucha”. Reconozco, pese a la tontorrona peli, que la señorita protagonista era anatómicamente de mi agrado.

O sea, que no me gustan las tetonas, sorry. Por lo tanto, no me pone nada el cine de Russ Meyer, ese tipo que se lo pasa en grande llenando la pantalla de ubres descomunales, de otro mundo, que no puedo imaginarme en 3-D sin sentir un ahogamiento similar al del chico de Amarcord.

Tampoco me gusta el continuo desfile de mujeres ibéricas del cine de la transición, cuyo teléfono sonaba siempre cuando estaban en la ducha, o que sentían un irresistible furor uterino en presencia de Landa, Ozores o Pepe Sacristán. Vistas hoy tienen algo de museístico, de ingenuo.

Recuerdo, sin embargo, algunas de las escenas eróticas a las que pondría muchas estrellas. Por ejemplo, la que tiene lugar sobre una mesa de cocina en El cartero siempre llama dos veces, con Jessica Lange para comérsela enharinada.




Otra estupenda es la que sucede al final de la película Alien, cuando -tras el estresante y angustioso desarrollo anterior- Sigourney Weaver se cree a salvo y se quita la ropa: apenas sus braguitas y una camiseta más que sugerente y puntiaguda (debe ser que hacía fresquito allá por el espacio).



Transpira erotismo toda la película Deseo, Peligro, siempre al borde del sexo explícito, pero con una magnífica historia detrás y una actriz china, Tang Wei, de escándalo en cualquiera de los sentidos (mis acompañantes femeninas dicen que él sí que está para mojar pan). Pido perdón a Gong Li, diosa oriental a la que venero, por mi desliz erotizante.

También es de mi agrado una escena de la extrañisima Eyes Wide Shut en la que Tom Cruise alucina con Nicole Kidman, habitualmente etérea, pero aquí absolutamente deliciosa. O deliciosamente absoluta en su erotismo carnal y vaporoso. Tom Cruise está en estado de estupefacción hormonal; como cualquiera en esa situación.



Y tantas más. Porque la mirada de Milla Jovovich es capaz de derretir la estructura del puente de Brooklyn. Y está la Superpfeiffer, cuyo club de fans mundial me honro en presidir (algún día lo sabrá ella). Y Scarlett Johansson, especialmente en pelis en las que su carita de ángel enamora hasta a las estatuas; no puedo dejar de mirar esos labios… Isabella Rossellini, siempre. Tantas…

Un regalo final: Hedy Lamarr en Éxtasis, para los que creen que el cine antiguo era rancio y casto:






14 comentarios:

  1. Recuerdo a Sigourney desnudándose lentamente.

    El erotismo de la secuencia es indiscernible del terror de las anteriores, y se experimenta como alivio de la Muerte. Hace valer la Vida. Da que pensar.

    Me gusta mucho la conjetura de tetitas de Ripley pugnando contra la tela, también me gustan las tetas de las actrices de Meyer. Y las de Sylvia. La Belleza se complace en la biodiversidad.

    No me va Jessica Lange. No he visto “Deseo, peligro”, pero algo me dijeron que debía buscar en ese film sobre mí. A ver.

    Nunca he visto mujer más desnuda que Nicole en Eyes Wide Shut. Preciosa.

    Milla Jovovich, increíbles mágicos ojos. O mi Escarlete en Lost in Translation, un ángel. Y mi pasión infante por la mujer más bella de todos los tiempos: Claudia Cardinale.

    Billy Wilder las bendiga.

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    1. Pues siento lo de Jessica Lange. Porque me gustaba entonces y me sigue gustando. Lo de las chicas de Russ Meyer... va, yo te pago el psicólogo.

      Tengo la misma impresión que tú de la escena de "Alien". No se entiende sin el resto de la película: es erótica porque proviene del espanto. Quien no haya visto la película no comprenderá nada. S. Weaver no es especialmente buenorra, pero esa escena es especial (y espacial). Por cierto, Noomi Rapace tiene un atractivo extraordinario en "Prometheus".

      Busca "Deseo, peligro" con urgencia. Por cierto, en algunos países se tituló "Lujuria, traición". En inglés: "Lust, Caution" (Ang Lee, 2007).

      Y que Mr. Wilder siga bendiciendo unas cuantas más. Que haberlas, haylas.

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  2. Así que me pagas el psicólogo, ja, ja, ja... Pues ya puedes ir preparando un pastizal, hermano, porque estoy mu malito, qué digo, grave...

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    1. Vamos a ver, aclaremos: ¿por qué estás malito? Si es por razones ajenas a este post (Russ Meyer, pongamos por caso, y su sobreabundancia), te pago la colección completa de Vixens. Si es por otra cosa, casi vamos juntos, que igual es una psicóloga argentina...

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  3. De las que mencionas sólo he visto "El cartero..." y me encantó ,forma parte de mi imaginario. Para mí, la erótica por excelencia es "El último tango": Marlon Brando me apasiona. También alguna escena de "Mapa de los sonidos de Tokio" (en el tren...)y del "El imperio de los sentidos", aunque confieso que no la he visto entera,
    Las pornos me parecen machistas y algo aburridas, pero he visto algunas de la nórdica afincada en Barcelona, Erika Lust, y sí que me han gustado. En fin, que no es mi género pero que tampoco está mal de vez en cuando.

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    1. Supongo que sabes que hay una versión de la novela homónima (de James M. Cain, excelente) en blanco y negro, con Lana Turner. Muy sugerente, pero en absoluto enharinada. Si no la has visto, también te la recomiendo, tiene un erotismo sutilísimo (la novela tampoco lo desdeña).

      Respecto a "El último tango en París"... a mí me encanta, pero no la calificaría de erótica. A ver si me explico. Como me dijo un alumno un tanto pedante, es una historia de amor "sub specie aeternitaris". Ellos dos se arrojan a una historia de deseo en estado puro, exploran sus cuerpos hasta el límite. Pero rehuyen decirse su nombre. Me interesa mucho el tema: el nombre nos aproxima, y ellos viven en ese desgarro: el amor se cuela entre las grietas del deseo; tengo la impresión de que la tesis del director es que no es posible que deseo y amor vayan cada cual por su lado. Los seres humanos no deseamos cualquier cosa, nuestras hormonas tienen un cierto adoctrinamiento cultural, estético, qué se yo. En cualquier caso, entiendo lo de Marlon Brando.

      De este mismo autor destacaría también "Un tranvía llamado deseo", un clásico del erotismo, mucho más que "El último tango". Si tuviera que decir en qué película se ha filmado mejor el deseo (en varias de sus vertientes) nombraría ésa.

      Lo del "Mapa de los sonidos de Tokio" haré como que no lo he leído. Peli esteticista donde las haya, que sólo levanta (chiste fácil) Rinko Kikuchi.

      "El imperio de los sentidos" me aburrió. Sesuda. Con "s", pero no me llega la historia, me interesa poco. En cierto modo me recuerda a "El último tango", pero no es para mí.

      Conozco un corto de Erika Lust, que no me parece gran cosa, pero la conozco poco. Porque, en eso tienes toda la razón, el porno es un género mayoritariamente hecho para hombres. Y conviene decir a tus parejas que la realidad es algo más modesta.

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    2. Ei, que ahora hay porno para mujeres, ojo al dato!, ya no se puede decir que es machista :P

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  4. De la chocotajá a ... jejeje... ¡Vaya giro! Me gusta (: aunque no sé muy bien qué decir... ¡Qué envidia de bellezas! Saludos, Atticus. ¡Un abrazo!

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    1. Es que ser filósofo, poeta, chistoso, arquitecto, salidorro, etc., a tiempo completo es muy aburrido. Nuestras caras son muchas y éste no es un blog monotemático. Además, últimamente había demasiada "queja" y malestar, un exceso de diatriba política. Y no es lo mío, no me siento cómodo. Así que ya tocaba uno como éste. Seguro que hay alguno o alguna que se extraña de esta súbita profusión de tetas, pero a poco que lean o me conozcan sabrán que el asunto no va por ahí.

      O sea, que chocotajá. A mí me gusta casi todo. Bueno, menos las ultraubres de Russ Meyer (es que en la pantalla todo se agranda).

      Pero de envidia nada, que con lo que tu escribes debes llevar la belleza prendida en cada gesto. Además, lo que te leo me recuerda esa frase de Ernesto Sabato en "Abaddón el exterminador": "El deseo de vivir es así: incondicional e insaciable".

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  5. No sé, "El último tango" ,para mí, habla sobre todo de la soledad. Y es ése contraste (como apuntábais en Aliens) lo que la hace erótica. Por supuesto, "el tranvía..." también. Y "9 semanas y media" y tantas otras.
    De las de Coixet y "El imperio" sólo algunas escenas: ambas las tienen.
    Veré "Eyes wide shut" y "Deseo,peligro": hace tiempo que quería hacerlo.
    Por cierto, no consigo abrir la imagen que has puesto al final del post.

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  6. Jolín, yo no he visto ninguna de estas películas :( tengo que actualizar mi acervo filmográfico

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    1. Debes. Porque estamos hablando de estupendas películas, no de cine a mayor gloria de la entrepierna. Jubila la "Fenomenología del Espíritu", antilujurioso donde los haya y llena tus ojos de estas pelis. Obviamente, estoy hablando desde la mentalidad de un hombre, pero no creo estar siendo machista en mis apreciaciones. Se trata de buen cine.

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  7. Yo tampoco he visto ninguna de estas películas, pero no me va mucho este tipo de cine. Lo siento.
    Por cierto, soy Rachel, he cambiado el nick porque yo también tengo un blog. Si eso me preguntáis, no sea que a Atticus no le guste que haga propaganda.

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    1. Vamos a ver: en primer lugar ¿cómo puedes decir que no te va ese tipo de cine sin haberlo visto? Lo bueno es que suele ser bastante estimulante (en múltiples sentidos) y que hablamos de buen cine, de cine que casi puede llamarse clásico. Debes verlo: los libros no son toda la cultura.

      Respecto a la propaganda de tu blog... desde luego que se admite. Cualquier otra propaganda debe pasar por caja, ésas no. Por cierto, pincho en tu nick y me salen dos blogs, y en ninguno has escrito nada aún. ¿Es correcto o hay algún error?

      Adiós, Rachel. Bienvenida Lady Aliena.

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