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viernes, 14 de febrero de 2014

AMOR




                                                           "Si el amor, como todo, es cuestión de palabras,
                                                                         acercarme a tu cuerpo fue crear un idioma"

                                                                                  Luis García Montero: Completamente viernes


El 14 de Febrero es el día de San Valentín. Ignoro las hazañas de semejante santo. Ese día, allá por 1929, Al Capone ordenó liquidar en Chicago a los miembros de una banda rival. No fue muy amoroso el encuentro, me temo, así que supongo que se trata de otra cosa.

Pero amores hay de muchos tipos, y no todos bien orientados ni bien comprendidos. Es más, suele llamarse “amor” a cualquier  cosa y conviene ser algo más preciso. Así por ejemplo, los que agreden a su pareja “porque la quieren” están confundiendo amor con propiedad. Y el amor no es que pueda ser libre, es que sólo puede ser libre. Por eso hay sentimientos próximos que no deben confundirse, como el cariño, el apego y otros más sospechosos, como los celos, que se suele juzgar como prueba de amor cuando sólo indica un sentimiento de pertenencia exclusiva y el consiguiente temor por su posible pérdida.

Dedicar un día al amor es folclórico e insuficiente, pero sí podemos utilizar la efemérides para reflexionar al respecto. Porque el ingenuo habla del amor, como si fuera un virus, algo “que te ocurre”, sin más; pero quien tiene cierta edad y conocimientos sabe que la cuestión es más compleja. Decimos que hay química entre la pareja, suele haber física; y, desde luego, mucha biología y trasiego de neurotransmisores y zonas cerebrales que se activan con el asunto amatorio, sea en actividad, sea en expectativa. De modo que somos un sustrato bioquímico, eso es indudable, y poseemos un instinto que se manifiesta con la ayuda de las hormonas y otras microsustancias. Estupendo. Si no fuera porque somos mucho más.

Platón habló del “eros” (que se suele traducir con cierta imprecisión por “amor”); luego, Aristóteles desarrolló el concepto de “philía”; finalmente, el cristianismo aportó el “agape”, con lo que lo trascendente teñía aquello que en los animales es sólo instinto estereotipado.

Por si no fuera suficiente, después llegaron los trovadores del sur de Francia, allá por el siglo XI, para acabar de liarla con ese romanticismo lírico que llamamos amor cortés. Obviamente, el matrimonio y el amor no eran lo mismo entonces, pero gradualmente se fue imponiendo la idea contraria. Así que hoy tenemos un batiburrillo en el que se mezcla todo, por lo que estamos muy lejos de saber lo que es, lo que queremos y lo que hay que hacer.

José Antonio Marina tituló muy acertadamente uno de sus libros El laberinto sentimental, porque ese símil es lo más parecido; conviene leerlo. Del mismo modo, recomiendo uno de los textos más luminosos que he leído: El amor y Occidente, de Denis de Rougemont, en el que establece la relación entre los grandes mitos de la literatura y las concepciones actuales del amor. Muy divertido es el ensayo sociológico Usos amorosos de la posguerra en España, de Carmen Martín Gaite, para comprender a nuestras abuelas. Más conocido, El arte de amar, de Erich Fromm, al que cualquiera puede acercarse sin dificultad y con provecho. También tiene mucho interés un texto del filósofo Manuel Cruz, Amo, luego existo, en el que explica qué entendieron por amor los grandes filósofos e ilustra algo de eso en sus propias vidas (Sartre/Beauvoir, Heidegger/Arendt…). El sociólogo italiano Francesco Alberoni también ha escrito mucho al respecto; muy destacable es Enamoramiento y amor, para los que crean que son lo mismo.

Y cómo dejar de lado los Veinte poemas de amor y una canción desesperada, de Neruda, La destrucción o el amor, de Aleixandre o Habitaciones separadas, de García Montero. Y, en narrativa, Bella del Señor, de Albert Cohen, o El jardín del Samurai, de Gail Tsukiyama. Infinitos. La literatura se nutre de los sentimientos y el amor es su combustible más apreciado.

Lo mismo ocurre en el cine. Lo malo es que, como antes, como en la música, hay tanto pastelito mantequilloso, que estamos saturados y embrutecidos por tanta bobada. No obstante, entre la estulticia habitual, el abajo firmante se ha emocionado hasta la lágrima con títulos como Amor (M. Haneke), Casablanca (M. Curtiz), Cyrano de Bergerac (J.-P. Rappeneau), La rosa púrpura de El Cairo (W. Allen), Encadenados (A. Hitchcok)….

Día del amor… Mañana también. Más y mejor.

18 comentarios:

  1. Carta de 14 de mayo de 1904 de R. M. Rilke al Señor Kappus:

    " (...) transformará la experiencia del amor, que ahora está llena de errores, la cambiará desde su base, transformándola en una relación que se entienda de persona a persona, y ya no de hombre a mujer. Y este amor más humano (que se consumará con infinita dulzura y delicadeza, y con bondad y claridad tanto al unirse como al desligarse) se parecerá al que vamos preparando entre luchas y esfuerzos, al amor que consiste en que dos soledades se protejan, se delimiten y se cumplimenten una a otra."

    Esta concepción del Amor siempre me atrajo, siempre. Creo que es elegante, valiente, generosa, incondicional.

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  2. No me gusta nada este día. Cuando era una adolescente me gustaba un poco más, pero no terminaba de convencerme. ¿ Por qué tenemos que tener un día para demostrar que nos queremos? ¿Mañana ya se acaba el amor, las cenas románticas, los viajes etc?. De todas las tradiciones, quizá sea ésta la que más me " moleste".
    Hoy en el insti había unos cuantos alumnos ( de 4º creo que eran) pasando por las clases dando cartas y regalitos a los Valentines. Una hasta llevaba unas alas de cupido. A la mía no han entrado porque hoy tenía a última hora, pero lo hicieron otros años y me sentó hasta mal.

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  3. Pues según me dijo un amigo sacerdote San Valentín fue un sacerdote que en los primeros tiempos del Cristianismo casaba soldados romanos en secreto puesto que había una ley que prohibía a los legionarios casarse mientras estuviesen en activo luchando para el imperio.
    Este amigo también me comentó que la Iglesia Católica hace un par de siglos que deja de celebrarlo porque por lo visto como hay muchos más santos que días en el año, dejando aparte los santos importantes,que se celebran siempre, los "santos de segunda" dejan de celebrarse durante un tiempo para que quepan otros en el santoral y por eso en los calendarios eclesiásticos San Valentín no aparece en el 14 de febrero. Por eso me he quedado muerta cuando he visto que hoy el papa ha recibido a no sé cuántas parejas en la Plaza de San Pedro. Será la nueva imagen que buscan desde El Vaticano.
    Y sí, completamente de acuerdo con lo cursi y pastelito del día, mucha culpa de lo cual tiene el mundo anglosajón y sobretodo los grandes almacenes. ¡Ah! Precioso el poema inicial. Un saludo

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  4. Un día más "comercial" que "especial". Nunca he entendido que el amor tenga que tener un día. Que ese día tengas que regalar y recibir regalo, porque así está estipulado, si amas... y si te aman...
    En fin, yo prefiero que todos los días sean especiales y que regales cuando te salga y te apetezca, en cualquier momento.
    Me encanta la frase que pone Clo en el comentario "al amor consiste en que dos soledades se protejan, se delimiten y se cumplimenten una a otra", me quedo con ella
    Besos

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  5. Queda claro que definirlo resulta difícil, se trata de un sentimiento que a veces no entendemos.Es inefable: sé a quién amo y a quién no, aunque no lo pueda explicar.
    Todo lo que se comercializa pierde su valor, pero la tradición anglosajona, originariamente, era bella: recibías Valentines (o tarjetitas con poemas amorosos) y/o rosas de los que te querían, pues era el día del amor y de los amigos.

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  6. Qué agobio. Cuelgo el post y, en cuanto regreso, cuatro comentarios, uno cada media hora. Y, mientras empiezo a escribir, otro más. Bueno, no exactamente agobio: un placer. Yo creo que estabais buscando otra cosa y ha aparecido el post éste del amor...

    Por partes, Clo, no sé si estoy de acuerdo con eso de que la entrega amorosa es incondicional. Creo que no. Aunque sí debe ser valiente, generosa y elegante. Una vez leí (no recuerdo dónde) que el milagro del amor es que dos personas juntas son más que una pareja, hay un producto nuevo que va más allá. Son ellos dos y más.

    ¿Que no te gusta este día, LA? Vaya, yo creía que en los jóvenes todo era celebración, regocijo y refocile. Veo que no. Deja pasar a ésas de 4º; no hacen daño, son unos minutos, alegría e ilusión. ¿Vanas? Puede ser, pero la educación en España no se hundirá (más) por ello. No se lo digas a los de PISA, for if the flies.

    Muchas gracias, Unknown, por la información (que desconocía). He visto en el telediario lo del Papa Paco. Este hombre, desde luego, trae vientos nuevos a la Iglesia. No sé si buenos, no soy quién, pero da la impresión que incluso se lo pasa bien de Papa. Lo de cursi... bueno, cada cual. Lo del poema era una apuesta ganadora. Es Don Luis García Montero.

    Quien sólo dedica un día al amor, Marian, mejor que no dedique ninguno. Pero si dedica el anterior, y el siguiente, y el otro, y el de más allá del más allá... mejor. Una cena íntima vale cualquier día, pero el mejor regalo, creo, es el tiempo y las palabras, una mirada que se detiene, conocer a que huele su piel tras la ducha, saber que tono de voz la seduce, la despierta, la tranquiliza...

    A mí no me molestan las tradiciones obligatorias, Coe. Lo que me molesta es que se conviertan en casi obligatorias, invasivas y omnipresentes. Aún más las que se globalizan unidireccionalmente. Pero que la gente se quiera, se obsequie, se mire con arrobamiento y copule con delectación y ternura, cómo me va a parecer mal...

    Y para todas (porque sois todas), ¿alguna tiene el teléfono de Charlize Theron? Porque llevo todo el día esperando, tengo preparados para la cena unos bocatas de souflé de chorizo al aroma sutil de panceta ibérica con lecho de solomillo caramelizado y su guarnición de confit de porc caramelizado con miel de espliego. Por favor, antes de que el CrisC se me adelante...

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  7. Recién he escrito que el Amor es química sublimada.

    Como frase, queda, pero no más, porque no agota la miriada de vectores que lo conforman, alientan y, no pocas veces, lo destruyen. Otras veces, sin más, se agosta. Y no hay que exigirle más.

    No sé si es Octavio Paz su autor o quien lo refiere: aquello del anciano que dice que si toca la pierna de su mujer ya no siente nada, pero que si se la cortasen él sentiría un dolor infinito.

    A mí me conmociona esta frase.

    Otra vez escribí (jodido vicio) que el deseo es querer estar dentro de la mujer que anhelas y el Amor es querer estar también fuera y alrededor de ella.

    El Amor llena de alegría cada una de las células de nuestro cuerpo.

    Una vez hacía el amor con una mujer cuyas manos estrujaban violentamente las sábanas. Y me enamoré de ella.

    Ya pasó.


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    1. No sé si es sublimada, pero que es química, bioquímica para ser más precisos, desde luego. Un poco de feniletilamina,algo de dopamina, una dosis de adrenalina, añadimos serotonina y una buena cantidad de endorfinas y ya tenemos la base del plato. Después, adornamos con unos versos, aroma de infinito y lo cocinamos en nitrógeno líquido (que recuerda al paisaje celestial).

      Y, como es natural, en vez de mantel, unas sábanas de algodón o de lino. Para estrujar o folgar con vehemencia o delicadeza. Según, cuándo y cómo.

      Pasó.

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  8. Atticus, CrisC, Atticus, CrisC, Atticus, CrisC...

    Pito, pito, gorogorito..., hummmm, no sé por cuál decidirme... ¿No pueden ser los dos?

    Tell me yes...

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    1. Listen me, Charlize. The CrisCman is a very boring man. I am a relaxing man of café con leche in Castilla, no more paella, no more beach. The mesetarian man is Atticus, very good man, mmmmm.

      A partir de ahí, tú misma, objetivamente te lo digo. Eso sí, cocino mejor y ya sabes que las nucas son mi debilidad. Y, desde que te cortaste el pelo, añades a tu mirada turbia una seducción anteroposterior turgente y levadiza que... O sea, que objetivamente ya sabes.

      Un finde al semestre aun podría ser que te largaras a la costa. Poco rato.

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    2. Hay que trabajarse el futuro. Que la cosa está mal, brother. Very bad. Y yo aún tengo tatuado en el lóbulo paretal anteroinguinal aquella imagen...

      http://www.youtube.com/watch?v=Z102n66jw3Q

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  9. Qué belleza. Modigliani. Nudo rosso. Nudo sdraiato a braccia aperte. Te han quedado los colores un poco desvaídos.
    ¿Y es Amor lo que lleva a Jeanne Hébuterne a suicidarse embarazada de nueve meses? Ella sabe.

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    1. Tienes razón. Modigliani merece otros colores, los suyos, los originales, mucho más intensos. Voy a cambiarlo, saldrá ganando.

      Buscando una imagen para este post me encontré con la pintura de Modigliani. Como el blog es mío lo pongo porque quiero, porque me gusta, porque está relacionado, porque yo también pensé en la historia de Jeanne Hèbuterne. La conocía y la volví a repasar con la exposición maravillosa que hubo en el Thyssen. Creo recordar que había algún cuadro de ella.

      Lo que no me atrevo es a contestar a tu pregunta. Ella sabe... o no. Yo menos aún. Si las razones del amor son complejas, las del suicidio más aún. ¿Desesperación, tristeza insuperable? Quién soy yo para decir algo de esta historia tristísima.

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  10. ¿Que los colores le han quedado desvaídos? ¿Y a eso a qué viene, Nymus?

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    1. Un poco, sí. No te enfades, Marina. Modigliani es más vital, sus colores son una explosión. Escogí una imagen que parecía mejor de lo que luego salía publicada. Cuando Modigliani hizo una de sus primeras exposiciones se la cerró la policía por obscena. No sé si eran los desnudos o los intensísimos colores con los que los mostraba. Ellos se lo perdieron.

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    2. Ahora está mucho mejor. La imagen que pusiste primero estaba apagada. Y con poca resolución.
      También yo hice una búsqueda de imágenes de este genio de la pintura y escultura y es sorprendente la tremenda alteración en las imágenes que hay en la red. Incluso muchas están recortadas.
      Gracias.

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  11. No es enfado o no lo es exactamente, Atticus, es otra cosa que no pienso desactivar.

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