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domingo, 16 de febrero de 2025

ESCUCHA Y ATENCIÓN

Creo que tenemos un muy serio problema de atención. Lo veo por mis estudiantes (extudiantes, diría, inventándome el palabro). Pero no solo: a diario soy espectador de desatención a las palabras de otro, del otro. Si este hace frases de más de diez palabras estamos perdidos, mucho antes el hilo se ha extraviado.

La atención es una disposición voluntaria hacia algo. Escuchar precisa esa atención y, a mi juicio, eso indica que reconocemos al otro como interlocutor, que respetamos su discurso, que estamos dispuestos a sopesar sus argumentos, que tenemos interés en él, en lo que dice. No un interés instrumental, sino un interés desinteresado (valga el oxímoron).

Atención y escucha están ligados a la noción de respeto: el otro es digno de ese préstamo, porque decimos que la atención se presta, mientras que la razón se da.

Quien solo se escucha a sí mismo tiene un problema. Con eso quiero decir que necesita de la atención de otros, no que sea un brasas (que también, a veces), sino que en el páramo de la mutua ignorancia, precisa agarrar fuerte a alguien del  brazo... y ser escuchado.

Yo sé por qué y por quién escribo esto. Ustedes perdonarán la chapa.



Procedencia de la imagen:

https://www.psycolab.com/prestadme-atencion-el-proceso-atencional/

viernes, 6 de diciembre de 2024

CIENCIA FRENTE A RELIGIÓN

Hace muchos años utilizaba en clase un vídeo (VHS, soy un tipo mayor) que ilustraba la polémica entre ciencia y religión. Mejor dicho: las interferencias de la religión a la ciencia con Galileo y Darwin entre otros. Dejé de usarlo porque se veía fatal.

Hace poco he visto que ese material está disponible en la red y lo he vuelto a ver con agrado y a escuchar esos argumentos, los de la ciencia, que hago míos en su mayor parte.

Por cierto, antes de este debate se puso una película, Heredarás el viento, que es una versión (nada mal) de otra anterior excelente: Herencia del viento. En estos tiempos en los que las redes se sobrecargan de negacionistas de la ciencia y hasta exministros sostienen que la verdad (dice él) creacionista está ganando al relato (también dice él) evolucionista, conviene echar un vistazo a la película y escuchar con atención el debate posterior. 

Por si a alguien interesa, este es el enlace.


https://www.youtube.com/watch?v=tjH4Qtd0_Zw


Procedencia de la imagen:

https://www.amazon.es/Herencia-Del-Viento-Fredric-March/dp/B003Z7RPBC


martes, 3 de septiembre de 2024

HE VISTO COSAS

He visto cosas que no creeríais.

O sí.

He visto que, a mi regreso de vacaciones en la ciudad que habito, muchos siguen sin saber inglés y, por lo tanto, no paran cuando llegan a un stop.

He visto los mismos guarros que no aciertan a meter la basura en el contenedor o que echan en el destinado a papel una sillita de bebé. Creedlo: esta mañana.

He visto turistas borrachos berreando, primero en el tranvía y luego en el aeropuerto. Tres y media de la tarde. Claro que eso no es turismofobia, sino garrulofobia. Por cierto, era en un lugar de Francia y el avión iba a Barcelona. Pobres, estuve por llamar al alcalde, esos individuos aportan poco seny.

He visto tipos que, cuando el avión va a iniciar las maniobras de aterrizaje, se les ocurre llevar a su niña a mear y discuten fuertemente con la tripulación cuando estos les indican que no se pude hacer, que es peligroso. Tampoco eran españoles, que parece que nos va eso de autofustigarnos. Lo mismo digo de los que se levantan a sacar algo del compartimento cuando el avión está tomando tierra. Seguramente eso se arregla con educación; es decir, una educativa multa ad hoc.

Y esta mañana lo habitual: suciedad, griterío, desorden, chabacanería, soberbia... He visto cosas que sí creeríais.

Perdonad, escasos frecuentadores de este blog. Prometo enmendarme, ir al gimnasio, aprender inglés, dejar de esnifar pegamento, leer el Ulises, surcar el Amazonas en piragua, comer brócoli y beber dos litros de agua cada día.

Aquí seguimos.


Procedencia de las imágenes:

https://idoneo.es/guias/actualidad/senal-stop

jueves, 30 de diciembre de 2021

LIBROS DE 2021

Pues llega el final de este complejo año.

Reviso mi lista de libros leídos, calculo que una cuarentena. Casi: 39.

De todos modos, en algún caso son series devoradas compulsivamente, varias.

Una de ellas de ellas, de Jerónimo Tristante, da vida al policía Víctor Ros. Se hizo una excelente serie de televisión que, aunque no coincide al cien por cien con los libros, me gusta mucho.

Otra serie (¡no saga!) es también española y policiaca. Se trata de las aventuras en Tomelloso y alrededores del policía municipal Plinio. Más que recomendable: literatura, antropología, casticismo y una lección del modo manchego de utilizar el lenguaje castellano. También se hizo una serie notable para televisión en los años setenta.

La tercera es de una escritora sueca que me recomendó justamente una amiga tomellosera. Se trata de Mari Jungstedt. Me he leído toda su producción, una decena larga de tomos. A quien le guste el género, que empiece a leer. Hay una mina.

Veo que de otros escritores también he picado en más de una ocasión.

De Ian McEwan he leído Amsterdam y La ley del menor. Todo lo que he leído de él me gusta. Este último muy especialmente: plantea el dilema de un muchacho testigo de Jehová que precisa una transfusión de sangre pero aún no tiene 18 años. Un dilema sobre la ley y la libertad. También hay una película que vale la pena.

De Víctor del Árbol también he leído cuatro. No lo conocía y me gustaron todos. Creo que merece mayor reconocimiento. Explora en la historia de España del último siglo, en sus heridas abiertas.

A Luis Landero lo disfruté en verano. Otros cuatro o cinco. Es uno de esos escritores cuyo estilo se reconoce y en cuyos personajes se reconoce al autor y al país. Debo leer los últimos, que me recomiendan.

También he leído más novela negra (El caso Harting), cómic (1984: muy bien, al igual que Clara Campoamor; Meditaciones de Marco Aurelio: no tan bien) y otras novelas “sueltas”.

Entre estas, El vampiro, breve pieza de Polidori que recomiendo; dos libros de Sara Mesa (mucho mejor Un amor que Cuatro por cuatro); El cuento de la criada, clásico contemporáneo escalofriante; el delicioso Manifiesto por la lectura, de Irene Vallejo; El asesinato de Platón, de Marcos Chicot, estupendo; y, por último, dos joyas: La caída de Madrid, de Rafael Chirbes y Un andar solitario entre la gente, de Antonio Muñoz Molina. Del primero diré que es un autor monumental y que parece mentira que sea tan poco conocido. Del segundo, sin duda popular, que este es su texto más extraño y a la vez más complejo; he tardado años en leerlo precisamente porque quería deleitarme en él, apena un par de páginas al día.

Así que esto ha sido todo de momento. En el 2022 espero que más y que me siga apeteciendo. Como no creo que escriba nada mañana, aprovecho para desear a los pocos seguidores de esta humilde bitácora un felicísimo año que ya se asoma y que estemos aquí para celebrar el 2023. Y a los comentaristas se lo deseo el doble.



Procedencia de las imágenes:

http://www.lalibreriadejavier.com/?p=32201

https://www.agapea.com/Luis-Landero/Absolucion-9788483834343-i.htm

https://www.amazon.es/dp/B081PGYPVL/ref=dp-kindle-redirect?_encoding=UTF8&btkr=1



viernes, 15 de noviembre de 2019

MIS ESCENAS FAVORITAS : ¿QUÉ HAN HECHO POR NOSOTROS LOS ROMANOS?


He estado en una charla con Emilio del Río, el autor, entre otros de Latin Lover. Amena y divertida, mucho, un tipo que se mete al público en el bolsillo rápidamente, un sabio con ingenio. Para hablar de la influencia del latín nos puso algunas escenas de La vida de Brian, sin duda una de las más delirantes comedias (¿se podría rodar hoy, 40 años después?) que se han hecho.

Es casi imposible señalar una escena, hay tantas… Pero ésta me gusta especialmente. Hoy, en tiempos de agravios reales e imaginarios, en tiempos de fobias y de purezas. Aparte de todo lo que dice en el vídeo, además del idioma, del derecho, de la filosofía… Además de todo eso, ¿qué han hecho por nosotros los romanos?




viernes, 2 de agosto de 2019

BOLUDECES XXIV: ASEOS NUEVOS PARA HOMBRES NUEVOS

No recuerdo dónde hice esta foto. Hoy he estado vaciando los depósitos del móvil y me encontrado con  esta maravilla. No sé si se refería a que sólo pueden asearse los hombres (subrayado) nuevos o que los aseos de los hombres son nuevos. ¿Y si fuera la primera opción? ¿Y qué significa un hombre nuevo? ¿Será por fin el advenimiento del superhombre nietzscheano?


jueves, 29 de marzo de 2018

BOLUDECES XXIII: ENCONTRADO/PERDIDO


Si yo fuese más diestro para los idiomas de lo que soy, aún disfrutaría más de lo que me voy encontrando cundo viajo. Hay juegos de palabras, paradojas, falsos amigos, etc., que me hacen sonreír o pensar.

Hace unos días estuve en Toulouse (que recomiendo, así como las cercanas Albi y Carcassonne). En la estación de tren había este cartel que fotografié. Nosotros, los españoles, perdemos los objetos. Pertenecen a la categoría del “mío”: soy yo quien lo pierde. Al parecer, lo mismo les ocurre a los británicos (lost).

Sin embargo, en Francia, en el momento en que alguien recoge el objeto pasa a ser trouvé y no perdu. Que sea encontrado tiene sentido; lo que no tiene tanto es que un objeto hallado siga siendo perdido para nosotros, ya no está perdido, pese a lo cual lo seguimos llamando así, con un desafecto desdeñoso. Será por eso por lo que -según he leído- en España no suelen reclamarse esos objetos, que pasan definitivamente a la categoría de “perdidos” en lugar de a la gozosa de “encontrados”.

domingo, 25 de febrero de 2018

LA CULPA FUE DEL CHA CHA CHA


Estoy leyendo el post de CRISCRACTAL sobre las rutinas al llegar a casa. Las mías son parecidas, como las de casi todos. Yo soy más meticuloso, un poco TOC. Doy una vuelta a la llave en la cerradura y dejo el llavero general y del coche en un cuenco al efecto. Allí deposito también la cartera, los auriculares y el teléfono móvil. Cuando me acuesto doy la segunda vuelta a la llave. Y después compruebo la calefacción, las luces, las regletas; preparo la mesa para el desayuno, bajo las persianas…

No obstante, me doy cuenta de que voy moderando mis manías. Creo que en algún momento oscuro de mi vida me refugié en un orden algo obsesivo que me ayudaba a estar a salvo en el desorden incontrolable de alrededor. Ya no es así, seguramente porque, como decía Marco Aurelio, “suprime el ‘se me ha herido’ y suprimirás la herida”.

De modo que a menudo me sorprendo en un error de orden, en un libro fuera de sitio, en la especias (que hace tiempo perdieron su orden alfabético). Mi carácter natural es prusiano tirando a absolutamente prusiano por la parte de Prusia oriental (Otto von Bismack dixit). Pero me sobrepongo.

Y cada vez me importa menos. No sé de quién es la culpa. O sí. 





Procedencia de las imágenes:
http://www.siquia.com/2013/06/de-las-manias-al-trastorno-obsesivo-compulsivo/
https://www.alamy.es/foto-otto-von-bismarck-1870-vanity-fair-caricatura-del-estadista-de-prusia-y-el-primer-canciller-del-imperio-aleman-8266790.html

lunes, 20 de febrero de 2017

MI RELACIÓN CON LOS CACHARROS

Pensaba en esto hace un par de meses, cuando mi teléfono móvil dio inequívocas muestras de estar al borde de la caducidad.

Me compré otro. Cabreado: uno cada dos años. He decidido abandonar al fabricante coreano para irme a una marca semiespañola. A los 15 días de convivencia patriótica se apagó y tardó ocho horas en volver a arrancar. Lo cambié, menos mal que sin problemas. De momento. Me quedan 22 meses de móvil. Cuando empiece a comprender su funcionamiento, cascará. Y otro, otro más. Qué asco de obsolescencia programada.

La lavadora, por el contrario, lleva conmigo desde que llegué a este piso, hace casi siete años, más otros cinco con el antiguo inquilino. Sin embargo, una grieta con amenaza de inundación inminente hace aconsejable una nueva. Me he inclinado por una alemana de alto standing, veremos. Al menos tiene la triple A+ y posibilidad de lavar media carga o un calcetín. La otra era de una tosquedad propia de Atapuerca: sólo permitía ponerla entera y su eficiencia energética estaba a la cola de toda clasificación. Era barata, por eso la compró el primer propietario. Y lavaba, salvo los manteles, a los que se la tenía jurada.

Me molesta todo esto. Tengo mala relación con la cacharrería electrónica y necesito pedir ayuda continuamente. El ordenador desde el que escribo tiene en huelga permanente dos puertos USB, con lo que necesito estar cambiando los cables continuamente. También se me corta la conexión de internet a veces, sin que mis maldiciones en arameo surtan efecto alguno. Y si se queda colgado (poco frecuente, menos mal), me da el terror: seguro que no he archivado a tiempo y pierdo el documento.

Y entonces está mi hijo (aunque no siempre localizable), o esos amigos maravillosos que saben dónde va cada cable, a los que besaría en los morros con frenesí de clavija.

Me dicen que tengo que cambiar la lámpara de la cocina. Tarda tanto en encenderse que me da tiempo a hacer una tortilla de patata a oscuras. Pero no sé si vale con tubos fluorescentes nuevos o es el cebador (vaya palabra). Tampoco sé si debo sustituirlo por algo tipo LED, que tiene tela eso, con la luz fría y caliente, los ángulos lumínicos y las potencias que no sé qué c… significan. Así que ruego al dios de los watios que me ayude, porfavorplease, que vivo en un sinvivir.

Dos semanas tardé en encontrar un elemento para detrás de la tele que me permitiera conectar unos auriculares para no molestar a los vecinos por la noche o para poder ver una peli desde la terraza sin que esos vecinos llamen a la policía. Dos semanas y varias horas de consultas a San Google y a esos amigos que al final prefieren una visita al urólogo antes que una consulta tan torpe por mi parte.

Sólo me comprende Federico, que es mi portátil de gama peleona, sin grandes pretensiones, que hace lo que le digo siempre. Nos comprendemos. A lo mejor es porque el día que llegó a casa comencé a llamarlo por su nombre. Y eso ayuda. “Venga, Federico, hoy tengo que poner unos exámenes”. “Bueno, Federico, no archives la dirección de estas páginas, que quede entre tú y yo”. “A ver, Federico, ese tipo de letra, arráncame el DVD, déjame que te mire por dentro, que tienes que tener a salvo lo que necesito”…

Así que, en cuanto llegue la lavadora, le pasaré la mano por el lomo a Gertrudis (porque se llamará Gertrudis, que suena a recio, obediente, eficaz, teutón y duradero) y a ver cuánto dura la relación.

Y para el móvil… Renato. Que piensa y existe.

domingo, 11 de diciembre de 2016

BOLUDECES XXII: TRADUCCIONES

No presumiré de unos conocimientos lingüísticos que no poseo, al contrario. Mi competencia idiomática (castellano aparte) es más bien lamentable. Pero de vez en cuando recurro a la compra electrónica, y aquí vienen los problemas. Porque ocasionalmente aparece algún problema y debo dirigirme al proveedor. En castellano, siempre que puedo. Y ellos suelen contestarme, con rapidez y amabilidad, pero dándole al botón de traducir a la remanguillé.

Hace no mucho, me escribió un tipo para disculparse por la mala calidad del tóner que yo había comprado y ofrecerme otro completamente gratis. Muy bien, estupendo argumento de venta. El tipo firmaba como Frank en la versión en inglés, pero se transmutó en Franco al ser traducido su mensaje. Me puse marcial, claro está, y acepté su mensaje como una orden. No a todos les escribe Franco reencarnado en agente comercial desde remotísimos países (democracias orgánicas, supongo).

No obstante, el delirio fue mi última compra internetera. Adquirí una funda para el móvil que, pasado el plazo, no llegó. Escribí a su servicio de atención al cliente y me respondieron… Bueno, mejor lo leéis, porque no vais a creerme.

Aún estoy recuperándome del parto.

Buen día!
Lamentamos que usted no lo ha recibido. Pero debería haber recibido por ahora. Si no puede haber algunos problemas ocurrieron durante el parto, es posible que falte.
Lo sentimos mucho por las molestias.
Podríamos volverá a enviar un nuevo o procesar un reembolso completo para usted como nuestro disculpa sincera.
Por favor amablemente díganos qué solución es la más adecuada para usted.
Los mejores deseos,
XXXXX


Good day!
We are sorry that you haven't received it. But you should have received it by now. If not there might be some problems happened during the delivery, it might be missing.
We are very sorry for the inconvenience.
We could resend you a new one or process a full refund for you as our sincere apology.
Please kindly tell us which solution is more suitable for you.
Best wishes,
XXXXX



viernes, 1 de enero de 2016

GURBEAR


El día 1 es extraño por definición. Hace años que no salgo tras las uvas e incluso me acuesto antes que muchas noches normales. Este año, lo mismo.

De modo que me levanto cuando algunos aún vuelven de esos ritos de alcohol, ruido y apareamiento. Desayuno largamente y después pongo una lavadora, siempre pongo una lavadora el primer día de enero tras el café.

Después gurbeo un rato.  Y no es fácil. Esta vez he gurbeado a cinco personas.

Lo explicaré: hace un tiempo una mujer de pasmosa belleza me dio su teléfono, quedamos para ir al teatro… y no apareció. Después parece que le dio el remordimiento (“lo había olvidado, lo siento mucho”…), pero tras dos o tres mensajes  (SMS, época prewasapera) sin respuesta, la envié a una categoría que ella inauguró: Gurb. Obviamente, es una referencia a la divertidísima novela de Eduardo Mendoza, Sin noticias de Gurb. Pues eso, sin noticias de… quien sea. Ahí se queda medio año, una especie de purgatorio, y cuando llegan las vacaciones de verano, un nuevo examen la devuelve a la agenda normal, a su letra -si es que ha vuelto a la existencia social y comunicativa- o al definitivo destierro de mi teléfono móvil tras un gurbeo sin atenuantes.

Este año me lo he tomado en serio. En Nochebuena mandé unos quince mensajes; apenas respondieron la mitad y algunos lo hicieron días después. Esperé a Nochevieja, por ver si eran ellos/ellas los que ahora se dirigían a mí, como ocurrió en dos ocasiones. Pero otros no dan señales de vida, por lo que tal vez mi amistad (más o menos ligera, lo admito) no les debe interesar mucho. Y a esas cosas no se obliga. Como puedo equivocarme o tal vez estén pasando su pasión turca, se van esos seis meses al purgatorio gurbero. Y en verano ya veremos.

La verdad es que me siento bien, liviano. Y en cuanto deje de violentarme tanto abandonar algunos grupos wasaperos, se me va a quedar la agenda del móvil más delgada que las modelos ésas tan tristonas de pura privación.

viernes, 4 de diciembre de 2015

ATOV

Salgo de casa por la mañana, camino del trabajo. Paso bajo un cartel enorme en el que pone ATOV. ¿Será una empresa rusa? La “p” duplicada me devuelve a la realidad. Lo miro desde el otro lado “Vota PP”.

Tengo que hacer un examen de Ética de 4º de ESO. El libro se titula “Ciudadan@s”. Hoy me he puesto un jersey naranja. Soy joven, apuesto, tengo un cuerpo serrano, escultural, de nadador, como Albert Rivera. Soy el yerno ideal y futuro Presidente de… eso, dejémoslo, que nunca  he faltado tantas veces al octavo mandamiento.

Un tipo con barba (encaramado hace dos días a un banco, no sé si eso es contrario al civismo) me mira y me pide que refrende su gestión: nunca España ha estado tan bien. Me tiento la cartera. A su lado, un poco más perroflauta pero menguante,  otra persona me dice que ellos sí pueden, o que podemos todos; ignoro si se trata de un anuncio de laxante o de un concurso de solteros contra casados tirando de una cuerda. Más allá, con impoluta camisa blanca, un individuo me ofrece la solución a todos los problemas, esta vez sí; pero me gusta tanto su camisa que no sé si viene a solucionar los problemas del país o los míos propios, porque a mí la ropa no me queda así de bien.

Buscar a IU y a UPyD es como esos cuadros de hace unos años: ¿dónde está Wally?

Me gustaría que Savater sacase su escaño en el Senado, esa cámara alta, tan alta que debe estar en el mundo platónico de las ideas,  más allá de la comprensión de toda persona humana. Me hace gracia que alguien pretenda pertenecer a una institución para demolerla. Muy wittgensteiniano todo. Busco encuestas sobre el Senado: ni una. Muy importante, sí, muy alta.

Porque ha empezado la campaña electoral, queridos. Y es lo que faltaba para acabar de angustiarme en esta prenavidad gélida. Esta misma tarde me pongo en tratamiento: creo que los jamones están de oferta.

viernes, 23 de octubre de 2015

BOLUDECES XXI: PARA LLORAR

Porque las cebollas son para llorar.

Para llorar es también la rotulación cebollera del Mercadona en el que compro habitualmente. Veamos.

Cebolla nueva malla 1 kg. 1,05. Se tacha el precio antiguo y se pone el nuevo: 1,05. Ofertón.

Cebolla dulce. Esta sigue igual, qué pena, la hubiera comprado rebajada.

Cebolla roja. De 0,99 a 0,99. No sé si podré resistir tan seductor descuento. Con ese ahorro pago la hipoteca.

Pero lo que ya es una tentación a la que sucumbir sin remedio es la malla de 2 kg. de cebolla nueva. Antes a 1,20 y después ¡a 1,30!

Si incluyo la foto es porque sin ella no me creería el bloguerío habitual.

De paso, señor Roig, dueño de la cosa mercadonera (aprovecho para decirle que no soy una dona sino un home, y que también compro en su establecimiento cuyo nombre se ha asumido socialmente sin suficiente perspectiva de género), le pido que tenga más generosidad con sus empleados. Porque lejos de reírme de ellos, los veo trabajar como mulas y atenderme siempre con diligencia y amabilidad. Incluso me llaman “señor”, vaya por Dios. Seguro que sus errores son debidos al exceso de trabajo y no a la voluntad de que los clientes nos hagamos la cebolleta un lío.

Por cierto, compré eso mismo: cebolletas. A 0,85 el manojo de tres. Una delicia.

sábado, 13 de junio de 2015

HOAX Y FAKES

Circulan por internet una serie de bulos, exageraciones y manipulaciones que se reproducen ad nauseam, o sea, viralmente. Algunos los llaman fakes.

Naturalmente, el DRAE no recoge este término. Al tiempo.

No me refiero a esos fakes de buscador de películas, en los que pones Wall-E y te sale Guarre; pones Siete mesas de billar francés y te sale Siete te hacen un francés encima de una mesa de billar. Éstas son muy conocidas y frecuentes.

Yo hablo de falsificaciones malintencionadas, esto es, de los hoax, que es como se conocen con precisión anglófila. Dichos bulos, que se distribuyen al modo de las cadenas, nunca son comprobados por los que las reenvían una y otra vez. Porque hay personas que pasan horas delante del ordenador, facebuqueando, tuiteando, blogueando y demás actividades güeberas, pero no se molestan en verificar si lo que están enviando a todos (antes por correo electrónico, luego por whatsapp) es una noticia verdadera o están colaborando en la extensión de una solemne tontería (en el mejor de los casos).

Casi siempre les digo que no es verdad, que lo comprueben. Y todos me dicen lo mismo: “Sí, me parecía raro, pero te lo envío por si acaso”. A lo que suelo responder esto: “Importantísimo. En una hora concentración ciudadana delante del ayuntamiento. El alcalde va a presentar su dimisión y el último decreto municipal: supresión de los impuestos y reparto entre los ciudadanos asistentes del sueldo de todos los concejales. Pásalo”. O bien este: “Charlize Theron en nuestra ciudad. Está ahora mismo en el restaurante X haciendo un estriptís sobre una bandeja de bizcochos borrachos. Acudid”. Algunos piensan que me he vuelto majara, pero lo que he recibido va en esa misma línea de verdad verdadera.

Algunos de los que me han enviado son éstos:
  


Pero para ampliar conocimientos, poned en google: “Imágenes de bulo en whatsapp”.

Tampoco está mal leer estas advertencias:



sábado, 9 de mayo de 2015

MIS ESCENAS FAVORITAS: LA PARTE CONTRATANTE DE LA PRIMERA PARTE

Siempre he sido un marxista.

No tanto de Harpo como de Groucho, aunque he de reconocer su punto de salvajismo irrespetuoso al mudo que no era mudo. Me atrae su amoral lascivia.

Tampoco he sido de Chico, jugador, negociante, emprendedor…

Soy grouchomarxsista por su verborreico desvalimiento, por su contrapunto antiharpista a la hora de seducir con la palabra; porque es un embaucador sin principios a lomos del disparate. Groucho es Kafka y Valle-Inclán, es dirty reality, incorrección política avant la lettre; es Nietzsche con bigote semipostizo y risotadas en estéreo.


Si Carlos levantase la cabeza…


viernes, 30 de enero de 2015

BOLUDECES XX: YA TÚ SABEH

En un descampado en el que sólo hay barro, algún camión de gente que vive en el pueblo y lo aparca allí, un par de coches mugrientos y una fila de adosados, alguien ha escrito estas evocadoras palabras.

¿Es Sócrates que, como Elvis, no ha muerto?

¿Es una choni que únicamente asistió a la clase de filosofía una vez y copió esa frase sin hacerlo bien? ¿Es un poeta de arrabales? ¿Se trata de un pijo del barrio de Salamanca venido a menos que ha equivocado el lugar de la hache?

Quién sabe. Lo más curioso es la pertinencia de las tildes frente a la guinda inconsistente de la letra final: pimienta al pastel, tal vez un hallazgo.

viernes, 26 de diciembre de 2014

BOLUDECES XIX: CAMPAÑA DE PROMOCIÓN DE LA LECTURA EN MADRID

Si salimos del circuito de la Puerta del Sol y alrededores, Madrid no deja de sorprender y, además, está bastante más transitable. Estuve hace poco con intención de ver la magnífica exposición de Nikola Tesla en la fundación Telefónica (calle Fuencarral, 3). De camino, me encontré con unas cuantas imágenes impagables. La primera pertenece, sin duda, a la campaña de promoción de la lectura callejera impulsada por el ayuntamiento de Madrid. No obstante, y dadas las temperaturas en esta época del año, casi mejor nos refugiamos en la segunda…














jueves, 24 de julio de 2014

QUIQUE EL CUCHARA

Uno de esos días inconcretos de verano, a hora difusa, más o menos a mediodía o después de comer, pongo la tele y salgo de la habitación: vuelvo con la sensación del déjà-vu mezclado con estupefacción retrospectiva. En efecto: Verano azul.

Concretamente, la escena en la que Chanquete, Julia y la muchachada antisistema entonan eso de “…del barco de Chanquete, ¡no nos moverán!”. Porque el barco de Chanquete era la representación avant la lettre de los derechos sociales y la cuadrilla de adolescentes el símbolo de la resistencia perrofláutica a que especuladores y voraces depredadores del estado de derecho terminen con todo.


La escena remite a cualquier acción de la PAH y a la resistencia civil sesentaiochista, pero con un delicioso punto naif, con su anciano pescador, abuelo maravilloso de todo aquel que precise un abuelo. Con una Julia posthippie, pero despojada de los molestos aromas de la maría, y privada del comunitarismo ibicenco de lechuga, abalorios y amor libre.

Los chicos son punto y aparte. Representan arquetipos. No recuerdo la razón, pero en la escena no están Bea y Desi. Bea es la guapa, lánguida y etérea, de hermosa y distante sonrisa. Con Desi fueron crueles hasta con el nombre, diminutivizado para evitar el último toque de fealdad sobrevenida; a ello añadieron aparato en los dientes, padres separados… y los pies en la tierra, y cercanía, realismo. “Qué maja”, se decía entonces de las chicas así, para pasar inmediatamente a entrar a la amiga.

Javi y Pancho son los dos gallos del corral, los machos alfa de la camada. Javi es el gallo forastero, rubio, guapete, urbano. Pancho es el gallo local, de familia pobre (sabemos, suponemos, apenas se muestra); sabe pescar, tiene recursos, pero es esquivo y se avergüenza a veces de sus orígenes humildes. Los dos asedian sin éxito a la inalcanzable Bea. Pero no caben dos gallos en el mismo corral.

Piraña es un gordito nada estigmatizado y tiene unos padres sacados de las viñetas de Forges. Lleva su sobrepeso con alegría, se zampa interminables bocadillos y cree que sabe más de lo que sabe. Se considera a la altura de los mayores de la pandilla, y por eso tiene una conducta entre paternal y displicente con su amigo Tito, el pequeño, hermano de Bea, que es la inocencia, el asombro, la gracia infantil.

Y luego está Quique. No sabemos nada de él. No tiene un rol claro. Está, pero no es. No tira los tejos a Bea, ni siquiera a Desi. Y tampoco se ven confusas miradas con los chicos. Sus frases son contadas y su personaje… ¿qué personaje?

Es Quique el cuchara, el que ni pincha ni corta. Una suerte de pagafantas. Si hubiera guateques pondría la música, llenaría los vasos e iría a comprar el hielo a la gasolinera. Cuando está no se hace sentir y cuando no está nadie lo echa de menos.

No sé si los guionistas quisieron representar con él a los invisibles, esas personas que pasan por la vida sin dejar huella. Porque han pasado casi 35 años y la gente recuerda los personajes, la muerte de Chanquete... Pero ¿quién recuerda a Quique? ¿En qué estaba pensando Antonio Mercero cuando diseñó los personajes? ¿Alguien ha escrito una tesis universitaria sobre su función y significado en la serie?


Nota final: Este post surge como resultado de una estival cena familiar, ricamente regada por cervezas y vinos, con altas temperaturas y un parchís de seis en la mesa. Espero que me perdonen mis lectores por tanto desparrame insustancial. Y ahora, más en serio, a ver si conseguimos que los delincuentes cuya crueldad esté probada vean Verano azul. Varias vueltas a sus 19 capítulos. Antes de que la Convención de Ginebra diga algo al respecto.

lunes, 7 de julio de 2014

BOLUDECES XVIII: APARCACESTO

Es normal que en estos tiempos oscuros de abisales finanzas los gobernantes de la cosa afinen su ingenio. El reciclaje y la polivalencia están a la orden del día, son imprescindibles para no dilapidar el dinero público y optimizar los recursos.

¿Pero había que llegar tan lejos? ¿Es preciso utilizar como aparcadero una cancha deportiva… de baloncesto (o lo que quiera que sea ese trozo de campo con unos hierros que alguna vez debieron servir para gasolear)?

La imagen está tomada en un pueblo de la Sierra Norte de la provincia de Guadalajara.