No me busquéis en los lagos de imposible sonido
que turban la música atribuida a la noche:
hoy escribo palabras descoloridas
en calles con nombres de maletas y de ríos.
No me complazco en aromas ni en historias.
No habito los labios del sueño.
Me pesan las páginas de papel quebradizo
de los libros que no leo.

