domingo, 8 de julio de 2018

VERANO LECTOR


Toda mi infancia la pasé leyendo. Los cinco, Los siete secretos, los tebeos de la editorial Bruguera, mi primer cómic (cuando aún no conocía esa palabra y era sólo un tebeo como los demás): El Príncipe Valiente

Todos los días, todo el día.

Cuando uno se hace adicto de niño no suele dejarlo en la adolescencia. Además, no había ese despliegue de pantallas que me distrajesen. Yo ya tenía mi dosis de realidad virtual.

Los veranos de la facultad, más de lo mismo. Dejaba aparcados los libros de estudio y me sumergía en los libros de placer. Un verano lo pasé escayolado, seis semanas. Me di a las drogas duras argentinas: Sabato, Borges, Cortázar…

Cuando recuerdo ese tiempo me invade la nostalgia del tiempo irrecuperable. Padezco en el día a día por no poder dedicar a la lectura placentera más de 15-20 minutos al día.

Pero llega el verano y es tiempo de leer sin tiempo limitado y a cualquier hora del día y de la noche. En la semana que llevamos de julio he devorado Hasta aquí hemos llegado, de Petros Márkaris, estoy terminando El problema de Spinoza (¡muy recomendable!) y he comenzado el segundo libro de la trilogía escrita por Eva Gª Sáenz de Urturi, Los ritos del agua

Qué gusto, qué lentitud gozosa.



https://elpais.com/elpais/2018/07/06/mira_que_te_lo_tengo_dicho/1530865596_280781.html

https://www.youtube.com/watch?v=o1dBg__wsuo


Procedencia de la imagen:
http://agenziaomicron.it/omicron/2017/09/25/classifica-premi-letterari-giallolatino-giallo-mondadori-e-beer-book/


15 comentarios:

  1. Pues me pasa exactamente como a ti. Desde siempre con un libro en la mano. Que tiempos...: Los cinco, Los siete secretos, Los tres investigadores, y como tú, cómics, aunque solo me gustaban los de Zipi y Zape (los de Mortadelo and company no me llamaban demasiado, curioso, ¿verdad?). Igualmente saco una media hora al día para leer en épocas normales (hay días que una horita) y en mis cortas vacaciones, pues leo mucho más, aunque como una tiene tantos hobbies,, pues lo reparto con ver pelis, series, etc. Pero los libros siempre están ahí como los protagonistas
    ¡Disfruta de tu temporada lectora!!!
    Besos

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    1. Zipi y Zape... No eran mis favoritos. Yo sí era de Mortadelo. Y de la surrealista 13 rue del Percebe. Y mucho del aún más surrealista Anacleto, agente secreto. Pero más de libros, desde luego.

      He descubierto (y visto) una magnífica serie española en seis entregas: "El día de mañana", que te recomiendo. Una maravilla.

      Y te dejo, estoy de vacaciones y voy a hacer la compra antes de que el calor haga imposible salir a la calle. Y luego a seguir leyendo, claro...

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    2. Fíjate, es curioso, hace un momento he anotado esa serie que me recomiendas porque he leído cosas muy buenas de ella. Así que la voy a ver, pronto. ¡Gracias por la recomendación!!!

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  2. Yo también leía mucho de pequeña, me encantaban los tebeos de Zipi y Zape.
    Pero, actualmente, cuando más leo es en verano, tengo más tiempo y me gusta mucho leer en la playa, por la tarde cuando hay poca gente y escuchando el mar.

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    1. Otra de Zipi y Zape, sois legión...

      Hay un personaje de tebeo que me gustaría volver a leer: Carpanta, creo que al niño que yo era se le escapaba el significado de ese personaje de posguerra que soñaba con pollos asados.

      Lo de leer en la playa a última hora es algo que me gusta especialmente, cuando no hay casi nadie y la intensa luz se va apagando... Una delicia.

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  3. También leía Zipi y Zape y Mortadelo, 13 rue del Percebe (me gustaba especialmente cuando había agujeros que conectaban un apartamento con otro), Lily, Esther y su mundo, El Jabato y El capitán Trueno, todos los comics que caían en mi mano. Y los libros: los de cuentos populares, Los cinco, los tres investigadores, los Jaguares (una versión española de los cinco), Sissi, Ivanhoe, La guerra de los Mundos, Verne, Poe, Isaac Asimov (no he llorado ni nada con Yo, Robot). Luego tuve una época que lo dejé, unos pocos años, que coincidieron con la universidad (leía lo que tenía que leer y a veces, ni eso). Aunque leer me gusta, creo que siempre me ha costado hacerlo en verano porque normalmente estoy con gente y encuentro pocos momentos para hacerlo. En la playa soy incapaz de concentrarme y me parece feo ponerme a leer cuando los demás están charlando. Alguna vez llevo un libro, pero no, nada. Este verano, sin embargo, estoy leyendo más. Será porque estoy menos sociable y porque todavía no he pisado la playa y eso que está cerca y el tiempo, de momento, acompaña.
    Disfruta de esos libros, de las series y del descanso.

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    1. Yo sospecho que la peli "Amanece, que no es poco" estaba inspirada directamente en "13 rue del Percebe". Me había olvidado del Jabato y del Capitán Trueno, qué maravillas. Algunos de mis amigos leían a los héroes de la Marvel y "Hazañas bélicas", pero a mí no me gustaban demasiado.

      En la playa la gente lee. De hecho, muchas parejas van a la playa y leen ambos. Me gusta leer en la playa.

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    2. Si vas con tu pareja o con otra persona y lees, no me parece mal, si a la otra persona no le importa. Si vas con un grupo de gente y todos están hablando, ponerte a leer no me parece lo adecuado. Pero bueno, eso son manías mías.

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    3. Bueno, cada grupo tiene sus reglas. Depende también del momento. Si la conversación es fluida e interesante, qué duda cabe, tampoco hay que ponerse divino de la muerte. Y además está la educación, claro.

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  4. Los libros, siempre ahí. El verano para mí también es un lujo lector.

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    1. Es el tiempo. El lujo del tiempo. Eso que nos arrebatan cada día.

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  5. Yo en verano no devoro libros. Leo algo más, pero, de momento devoro nísperos y guindas, cual primate entre ramas, subido a una escalera. En los últimos 4 días me levanto a las 6.45, empiezo con la fresca a coger mis queridas guindas ( los nísperos ya están cosechados con la misma rutina, pero llegando a ramas más altas). En el proceso me como unas 40. Por la tarde, tras una breve siesta,  empieza la lenta tarea de quitar pipos. Me como otras 40. Consigo 1,5 kg. de fruta en 2 horas, escuchando música en la cocina. Añado azucar y a cocer 1 hora 15 mts. Lo meto en tarros y pongo a enfriar. Más tarde pondré etiquetas.........y hablabas tú de preciosa lentitud !! 


    Me resulta escribir esto con mi nueva tablet tan emocionante, y con ayuda y asesoramiento digital de Irene, que me dan ganas de convertirlo en un relato corto.

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    1. Haces mal. Trepar por las ramas es propio de otras especies... Tú lo dices. Eso sí, tus nísperos y guindas están más que ricos: hoy he comido los últimos.

      En todo caso, cada uno tiene sus ritmos y sus elecciones. Y no seré yo el que critique o diga que mi modo de entender la vida es mejor que el de los demás.

      Veo que te estás incorporando a la posmodernidad. Por cierto, rebienvenido a Nomadas Square. Creo que es tu tercera aparición por aquí, y la última fue para decir que "Blade Runner" era una mierda.

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  6. Llegaron las vacaciones y el tiempo de más libertad....

    Para nosotros, tus lectores, suena bien que tengas un verano lector, ya que así alimentas tus futuras recomendaciones.

    El otro día visité "La Casa del Libro" y eché un vistazo a varios trabajos de Elvira Sastre, vi donde estaba situado "Patria", de Aramburu, y decidí comprarme "100 años de soledad", que hace ya muchos años que leí, y "La Odisea", que no he leido.
    Ayer me descargué "Matar a un ruiseñor".

    Buena parte de lo que menciono se debe a ti.

    ¡Gracias y hasta la próxima!

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    1. Mucha más. Es lo que siento. Y eso me hace reflexionar sobre la vida que llevo. Espero que la ministra cumpla sus palabras de ayer y bajen las horas y la ratio. Me resulta insoportable trabajar así; es decir, me resulta insoportable trabajar. Y eso no es lo deseable. Dicen que el trabajo te realiza como persona. Si, bueno, que se lo pregunten a los que asfaltan en agosto, o a los camareros que aguantan jornadas interminables y la mala educación del personal por un sueldo de mierda...

      Bueno, a lo que iba. Visita otros lugares más refrescantes, Miguel, donde haya cerveza. Y no hagas mucho caso de mis recomendaciones, que yo solo soy un modesto lector que comenta en voz alta. Pero todos los que citas me gustaron, mucho, muchísimo.

      Gracias a vos, Miguel.

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