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sábado, 7 de mayo de 2022

EDUCACIÓN (CORTESÍA)

Me dedico a la educación. Profesor, sí. Pero no es eso de lo que hablo hoy. No de la educación como instrucción pública (que es lo que se llamaba antes a este negociado), sino de las normas de urbanidad, de la cortesía que nos debemos unos a otros porque, de lo contrario, la convivencia es imposible.


1.

Esta semana estuve 20 minutos esperando que alguien viniera a por su coche, que, dejado -no aparcado- en doble fila, bloqueaba al mío. Llegó la dueña al mismo tiempo que la grúa. No apareció antes pese a mis pitidos, hasta que llamé a la policía. No obstante, según ella, era yo el que tenía que haber pitado más. Había nueve plazas de aparcamiento libres en los alrededores. Nueve. Llegué tarde a mi cita, claro, seguramente por no estar muchos minutos molestando a los vecinos con el claxon.

 

2.

Dentro de mis atribuciones como profesor debo hacer una guardia de patio. Soy el que se ocupa de la cola de cafetería, amén de desfacer algún que otro entuerto. No entiendo a esos alumnos que se cuelan, a los que dan dinero a otro, que sí guarda cola, mientras ellos no lo hacen. Se lo afeo, se lo reprocho y lo impido. Pero así totos los días. Una estudiante me dijo que colarse era “lo normal”. Les digo que eso es el equivalente a la corrupción: me aprovecho lo que puedo y tonto el último. Se ríen.

 

3.

Todos los días veo coches que se paran donde les apetece, que giran sin intermitente, que salen de la rotonda por el interior, que no paran en el paso de cebra. Lo de la velocidad urbana reducida es una utopía. Sin embargo, conducimos todos en la misma ciudad, los asilvestrados y los demás. Las cosas funcionan mínimamente porque la mayoría es cortés y cumple las normas; los otros se aprovechan de ello y de ellos. Obviamente, excluyo a los que descargan en doble fila los productos que comemos los demás: eso es trabajo y muy difícil.

 

4.

No soy pequeño precisamente, pero son muchas las veces en las que debo apartarme porque va un grupo ocupando toda la acera sin intención de apartarse. Jóvenes y no tan jóvenes. Casi siempre en grupo porque de uno en uno somos menos arrogantes. En alguna ocasión, ya algo irritado, me he parado en medio de la acera y a ver. Que la calle no era de Fraga ni de la masa gregaria.

 

5.

Y dentro de un rato me iré a ver un partido de balonmano. Me gusta el deporte y la conducta de los deportistas. No tanto la de algunos aficionados. La última vez me cambié de sitio por las lindezas que dos mujeres dirigían a los árbitros y a los jugadores del otro equipo. Una de ellas con un indudable aroma a Eau du Vodka. No lo entiendo, tal vez sus vidas sean tan tristes que necesitan de esos desahogos inciviles. Igual es que me estoy haciendo mayor.



Procedencia de la ilustración:

https://en-clase.ideal.es/2021/06/06/jose-vaquero-sanchez-los-gestos-de-cortesia-en-la-educacion/


lunes, 25 de abril de 2022

REENCARNACIONES

Hoy es el Día de la Revolución de los Claveles, esa ilusión portuguesa que llamó a la puerta de la democracia española. También hoy es el día de la Liberación en Italia, ese país que, como dijo una vez Forges, es como España, pero con marketing.  Desde hoy hay también nuevo Presidente en Francia, nuevo y el mismo, mal menor y aviso de que los lobos se disfrazan de corderos para acceder al corral e imponer su ley.

Hoy he pensado que, si Dios existe, podía hacerme algún favor. Yo soy poco nacionalista y tal vez merezca otra oportunidad en algún otro país. Y esos países me gustan, cada uno con sus virtudes y con sus muchos defectos, al igual que ocurre aquí y supongo que en todas partes. Alemania también me tira, sobre todo por mi carácter, pero la comida y el clima no demasiado, así que mejor le pido a Dios lo justito, sin abusar.

Portugal no lo conozco demasiado: Lisboa, Oporto, Coimbra y poco más. Suficiente. Es la patria de Pessoa, del fado, de Saramago, de bacalhau à brás, de la saudade, de Rodrigo Leao…

En Francia he estado muchas veces. Viven los sucesores de mis parientes que partieron al exilio en el 39. Está enterrado Machado. Y Camus. Me gusta su comida y la nasalidad musical de su idioma. Me gusta su comida infinita, sus pueblos, su filosofía, la Ilustración y su cine. Definitivamente, podría ser feliz en Francia.

También en Italia. De hecho, quisiera ser italiano, aunque me temo que no podría serlo del todo: me falta espontaneidad, creatividad, incluso cierto todo de canalla simpático. Pero en Italia está el arte infinito, en Italia piove, governo ladro. En Italia nacieron Puccini y Verdi, vivió Primo Levi, se refugió Nietzsche. En Italia hay vida maravillosa más allá del turismo y pueblos en los que los coches no van a lo loco.

Hoy he escuchado su música y a ver si hay suerte y Dios me escucha. No pido mucho, tres países. Luego, si me gusta, probamos con Alemania, con Argentina… En otras vidas.

 

https://www.youtube.com/watch?v=Lt_FhgPVGA0

https://www.youtube.com/watch?v=t4GaKcsx2GE

https://www.youtube.com/watch?v=cWc7vYjgnTs

https://www.youtube.com/watch?v=5wAXhHrqOzQ

https://www.youtube.com/watch?v=26Nuj6dhte8&t=12s

https://www.youtube.com/watch?v=26Nuj6dhte8&t=12s



Procedencia de la imagen:

https://www.pinterest.es/pin/683350943439766965/?amp_client_id=CLIENT_ID(_)&mweb_unauth_id={{default.session}}&amp_url=https%3A%2F%2Fwww.pinterest.es%2Famp%2Fpin%2F683350943439766965%2F&open_share=t

 

 

lunes, 18 de abril de 2022

CANCIONES DEL NO-VERANO 28: 'FATA MORGANA'

Hace unos días estuve comiendo en un estupendo restaurante llamado Al-Andalus, en Úbeda. Muy bien la comida. Solo un pero: la música. Veo que en Tripadvisor todos dicen lo mismo: música que no pega ni con cola, de 40 principales y grandes éxitos de cantantes varios.

Me acordé de este grupo que escuchaba en mi juventud y de esta canción: 'Fata Morgana'.

Pero también podrían valer Khaled, Indila, Medina Azahara, Rachid Taha, Cheb Mami...




domingo, 27 de marzo de 2022

TEATRO

Los asiduos saben que en este blog somos cinéfilos y noveleros. He escrito sobre todo de narrativa y de películas. No tanto de teatro. Apenas una entrada y unas cuantas dedicadas a mi dramaturgo (y otras cosas) favorito, Albert Camus.

Hoy es el Día Mundial del Teatro. Y estoy haciendo algo de memoria de mi experiencia con él. Viví toda mi niñez y juventud en un pueblo grande con dos cines, pero sin teatro. Iba a las salas todas las semanas, pero no pisé un teatro hasta que tenía 17 años. Recuerdo que fue Luces de Bohemia, de Valle-Inclán, obra que había leído con 14 en clase, con uno de esos maravillosos profesores que ahora llaman “obsoletos” (¡qué insensatez!), Ximo Cruz, al que tanto debo. Entonces tenía muy poco dinero, así que cogí la entrada más barata y desde allí pude ver -más bien oír- a José María Rodero.

En mi biblioteca solo había por entonces dos obras del género: Luces de Bohemia, claro, y Hamlet. Sin embargo, tenía cierta experiencia en lo de ver teatro… en televisión. Había un programa, Estudio 1, en el que los estupendos actores que tiene este país (entonces vocalizaban bien) interpretaban clásicos. Vi Hamlet, con Enric Majó como el príncipe de Dinamarca, Doce hombres sin piedad, recomendabilísima, El enemigo del pueblo, de Ibsen, y también comedias muy divertidas: La venganza de don Mendo, Eloísa está debajo de un almendro… Todas están disponibles en Youtube.

Empecé la carrera y fui leyendo más. Shakespeare, Becket, Ibsen, Sartre… Todo a salto de mata. Seguía sin dinero y las entradas continuaban caras, pero desde la experiencia juvenil no voy si no puedo asegurarme una buena visión/audición. Por lo tanto, lo frecuenté poco.

Recuerdo en esa época una obra que me impactó: Calígula, de Albert Camus, nuevamente con un Rodero ya bastante mayor pero sobrecogedor. Yo aún no había leído de Camus más que El extranjero y La peste.

Pocos años después trabajé como en un teatro (tareas de montaje y desmontaje), de modo que vi obras desde dentro. Incluso salí de extra en una de Shakespeare, con un traje de romano que me quedaba muy pequeño. Conocí a gente célebre, alguna muy estirada y otra más que llana. Recuerdo a Juan Diego barriendo el escenario porque se hacía tarde y luego a carcajadas porque se le había olvidado un trozo del texto. Nadie lo notó, eso son tablas.

Ahora vivo en una pequeña capital de provincias con un teatro en condiciones y otro más recogido para actividades minoritarias. Voy cuando puedo, más o menos una vez al mes. Me gusta, aunque la falta de civismo de los movilópatas me lo ponen cada vez más difícil.

Curiosamente, hace años fui a Madrid a ver Calígula: me encantó aún más que la primera vez. Seguramente porque mi conocimiento del autor, como mi edad, es mayor. Fui con amigos: división de opiniones, para algunos “muy de pensar, demasiado densa”. Volví a verla cuando vino a mi ciudad, pero esta vez solo, para deleitarme en ella.

Me esperan dos funciones pronto. Tengo especiales ganas de ver Silencio, de Juan Mayorga, del que ya he hablado en una ocasión y cuya obra dramática conozco casi en su totalidad y con la que disfruto y pienso. Porque también es “de mucho pensar”.

Así que, ahora que lo reflexiono, tampoco me es ajeno el género. Pero siempre, y por encima de todos, Albert Camus.



Procedencia de las imágenes:

https://www.nytimes.com/es/2020/10/20/espanol/opinion/teatro-covid.html

https://www.todocoleccion.net/libros-segunda-mano-teatro/albert-camus-teatro-editorial-losada-1957~x46769539

domingo, 20 de marzo de 2022

CANCIONES DEL NO-VERANO 27: 'NO DUDARÍA'

Esta mañana, mientras planchaba, he puesto en la tele una recopilación de música española de los ochenta. Ha salido “No dudaría”, de Antonio Flores. Recuerdo haberla escuchado durante una madrugada de estudio. El presentador del programa medio se burlaba del “hijo de Lola Flores”. A mí me impresionó.

Unos años después, ya trabajando como profesor en un colegio privado, conocí al autor. Yo estaba de guardia un fin de semana en el internado. Llegó un coche y de él se bajaron Lola Flores, Antonio González (El Pescaílla) y su hijo Antonio. Al parecer eran amigos de los dueños del colegio. Los vi de lejos. Yo estaba solo tirando a canasta, por alguna razón no había nadie más. Se acercó Antonio y me dijo que si me importaba que tirase el también. Le pasé el balón. Era malo, aún peor que yo, pero pasamos un rato agradable. Él supuso que yo conocía su identidad, pero no me preguntó mi nombre. Me sorprendió su corta estatura y algo menos su timidez. Quienes le hayan visto en películas de quinquis tendrán otra idea de él, pero yo pensaba en la canción, en decirle que me gustaba mucho. No comenté nada con él, solo jugamos a baloncesto un rato. Después me dijo que se tenía que ir y le vi a través de los cristales con sus padres y los dueños tomando algo.

Unos años después supe de su muerte y recordé la canción de madrugada y esos minutos jugando a baloncesto.

Estoy viendo su biografía y solo era un poco mayor que yo. Pero murió en 1995.

 


 

Versiones:

https://www.youtube.com/watch?v=svvNRwAS8fY

https://www.youtube.com/watch?v=2T-mXRC2P8I

https://www.youtube.com/watch?v=KIMhhfNrwz8

viernes, 11 de marzo de 2022

PELÍCULAS Y 8-M

Hace pocos días fue el 8-M. Ese día tan necesario, todos los días son 8-M; ese día ojalá innecesario en poco tiempo. Busqué la definición de “feminismo” en varios diccionarios. En todos ponía lo mismo: igualdad de derechos entre hombre y mujer. Pues claro, lo elemental. Lo malo es que para algunos, muchos, demasiados, no es tan elemental. Por eso hay que seguir en el frente de la escuela (eso que ciertos políticos llaman adoctrinamiento), de la familia y también el de las leyes y, aunque sea antipático, de la policía y los jueces.

En 4º de la ESO y en Bachillerato les hice un breve especial y les hablé de varias películas al respecto. Son estas:

Sufragistas. Histórica y muy necesaria para saber quienes se han jugado la vida para que hoy tengamos un derecho que no ha salido gratis ni es natural. Excelente. Hablé de ella hace años en otro post.

Colette. Cuenta la historia de esa escritora casi desconocida para mí y su encuentro con la filósofa y madre del feminismo del siglo XX Simone de Beauvoir.

La bicicleta verde. Extraordinaria película árabe en la que una niña empieza a descubrir que no es lo mismo ser mujer que ser hombre, los derechos no son iguales y las obligaciones tampoco. Es la primera película hecha por una mujer en Arabia Saudita, Haifaa al-Mansour.

Mary Shelley. De la misma directora, pero esta vez es una película muy británica en la factura. Sin embargo, el mensaje es similar. Cuenta la historia de la autora de Frankenstein por reivindicar su nombre al frente de la novela.

Las horas. Conmovedora historia de tres mujeres, tres generaciones, que examinan su vida y viven desajustadas en ella, en su tiempo. Basada en la obra de Virginia Wolff, que es la primera mujer de esta historia cruzada. Maravillosas interpretaciones de todas las actrices.

Ágora. Película del español Alejandro Amenábar en la que Hipatia está al frente de la astronomía de la época. La inteligencia no tiene sexo: solo hay que mirar, comprobar, razonar… Acaba mal.

María querida. La única que no he visto (aún). Es un biopic de la filósofa española María Zambrano, cuyo desconocimiento me produce un dolor que deberé paliar pronto.

Seguro que hay muchas más. Ojalá alguna, alguno, se haya animado con ellas. Siempre les digo que la banalidad del mundo que les rodea no está a la altura de su talento y que deben aspirar a más y a mejor.



Procedencia de las imágenes:

https://www.filmaffinity.com/es/film461952.html

https://www.filmaffinity.com/es/film530432.html