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martes, 10 de febrero de 2026

UN POEMA O ALGO ASÍ DE MANUEL VILAS

Además de ver películas rarunas, hago a diario algunas cosas más rarunas aún. Leo unas páginas de filosofía; concretamente, estoy ahora con una historia de la filosofía, que voy repasando y admirándome. También leo unos poemas; esto muy despacio, la poesía, como las mejores actividades de la vida, requiere lentitud.

Tengo un libro siempre en el bidé. Ahora es la Poesía completa (1980-2018), de Manuel Vilas, que no me está volviendo loco. Pero sí algunos poemas, algunos versos. Vilas empezó en la poesía y luego encontró el éxito en la prosa, muy especialmente en Ordesa y Alegría, en las que leí a un poeta naíf y trascendente. Los besos me gustó algo menos y Nosotros me dejó frío. Dicen que se ha estrellado con lo último publicado, pero yo no hago juicios de aquello que desconozco.

El texto que incluyo me parece de lo mejor de ese volumen poético de casi 700 páginas.




miércoles, 28 de enero de 2026

TRES PELÍCULAS CON NAGORE ARAMBURU

Definitivamente, debo reconducir este blog. Tercer post de cine. Y, para los que dicen que no ven cine español, nuevo post raruno.

Descubrí a Nagore Aramburu en la película Loreak, primera de los directores Garaño y Goenaga, en 2014. La vi en euskera, como está rodada, con subtítulos. Y, al igual que el coprotagonista, me enamoré de Anne, es decir, de Nagore. No voy a revelar la trama, solo el principio: Anne es una administrativa que recibe puntualmente un ramo de flores de alguien que no se identifica. Hasta que un día ya no llegan más y un azar le permite identificar al remitente. Es una película hermosa, delicada, repleta de matices. Es fácil encontrarla en las varias plataformas que existen. Yo diría que es también una película sobre la gratitud y el deber, además, claro, de una película sobre el amor.

Hace unas semanas vi Los domingos, que dirigió Aluda Ruiz de Azúa el año pasado. No tenía demasiadas ganas de ir, me habían dicho que va de una chica que quiere ser monja. Escrito así, poco deseo de pagar la entrada, pero leía críticas estupendas, así que fui. Sala casi llena, qué agradable sorpresa. Y, efectivamente, va de eso. Pero la directora hace complejo lo que parecía simplón, como en la suya anterior, Cinco lobitos. La película es eso, pero también un estudio sobre la familia, sobre la libertad y sus espejismos, sobre el respeto, la educación... Está repleta de detalles, hay que verla despacio y atender a lo que se dice y lo que se calla. Del elenco actoral solo puedo decir que no hay ninguno regular. Yo apenas conocía a Patricia López Arnaiz (extraordinaria) y nada, obvio, a la debutante protagonista, Blanca Soroa. Sin desvelar todo lo que ocurre, me atrevo a decir que me estremecí en una secuencia, cuando la tía estalla de impotencia e indignación ante la decisión de la sobrina y esta le responde: “Rezaré por ti”. Para pensar y mucho. Es una película que no se agota, que escarba en terrenos difíciles y lo hace sin piedad y con respeto. Muy raro, pero posible. Nagore Aramburu hace de monja, la madre superiora de un convento, entre la proximidad afectiva y la manipulación. Papel contenido e intenso.

La tercera y última, por ahora, vuelve a ser de Garaño y Goenaga, de 2025. Es Maspalomas. Una historia dura, yo diría que terrible. Sin develar nada que no sepamos los quince o veinte primeros minutos, va de un hombre muy entrado en años (José Ramón Soroiz) que ha decidido vivir su homosexualidad en Maspalomas con plena libertad y completamente desinhibido. Pero un problema de salud le obliga a regresar al País Vasco. Allí se hace cargo de él su hija, Nagore Aramburu. Y creo que el núcleo de la película está ahí: las relaciones padre-hija, el perdón, la culpa, los límites de la libertad, las convenciones sociales, los cuidados, el deber, los afectos y desafectos... Otra película compleja y valiente que deja poso. Está en Filmin.

Veo la filmografía de Nagore Aramburu y compruebo que son más de treinta sus películas y series, de las que yo solo conozco otras tres. Le han dado el premio Feroz por Los domingos. También podrían haberlo hecho por Maspalomas. Por cierto, los cuatro premios a los actores en los Feroz, más el de película y director, van a cineastas vascos.

 

Más información:

https://www.filmaffinity.com/es/film810299.html

https://www.filmaffinity.com/es/film584300.html

https://www.filmaffinity.com/es/film375780.html



Procedencia de la imagen:

https://www.vogue.es/articulos/nagore-aranburu-entrevista-karmele-maspalomas-los-domingos-cine-peliculas


lunes, 19 de enero de 2026

UNAS PELÍCULAS DE JAFAR PANAHI

Esto ya empieza a parecer un especial de cine raruno. Puede que sí. Ahora le toca a un iraní.

Me duermo con las películas de sobremesa, especialmente con esas mantequillosas de fin de semana. Tampoco es que yo sea un quisquilloso antitodo. De hecho, voy al cine casi todas las semanas y suelo ser variado en los criterios. Decía Costa Gavras que, cuando le acusan de hacer cine político, responde que sí, del mismo modo que Hollywood propone unas determinadas cosmovisiones, unas maneras de organizar la vida y la sociedd, es decir, cine político.

Igual, tras las últimas bravuconadas, deSmanes e ilegalidades del innombrable, debamos plantearnos un boicot a sus productos. No estoy seguro. De lo que sí estoy seguro es de que el cine iraní tiene directores sensacionales. Hoy toca Jafar Panahi, un tipo multipremiado en festivales que frecuentemente no puede acudir porque el régimen de los barbudos con turbante se lo impide, a menudo con el expeditivo método de una detención oportuna.

Estoy viendo Tres caras. Mañana tengo previsto ir al cine en el que ponen la última suya, Un simple accidente. He visto también El globo blanco (delicadísima), Offside (tremendo alegato feminista en apariencia de comedia), Taxi Teherán y Los osos no existen. No es toda su filmografía, intentaré completarla. Hoy solo quería dejar por aquí que merece la pena ver estas películas, ahora que Irán parece empeñada en rebelarse (muy especialmente las mujeres) y los que mandan en impedirlo por la fuerza. Porque como, según dicen, Dios está detrás, sus portavoces tienen derecho a impedir la disidencia.

Panahi. Se llama Jafar Panahi. Y, si aceptáis el criterio de este juntaletras, haríais bien en echarle un vistazo.



Procedencia de las imágenes:

https://www.bbc.com/mundo/articles/cwy70z8q8g2o

https://www.amazon.es/Taxi-Teher%C3%A1n-DVD-Jafar-Panahi/dp/B01A0OYP0Q

domingo, 11 de enero de 2026

DOS PELÍCULAS DE MARYAM TOUZANI

He leído hace poco un artículo de Javier Gomá en el que decía que el grado de civilización y democracia de un país se mide por el papel que juegan en él las mujeres.

Y, casi de inmediato, el mundo se encuentra con la revuelta que protagonizan las mujeres iraníes. Me ha impactado especialmente una de ellas, que decía no tener miedo, puesto que llevaba 47 años muerta. Aún peor están las afganas y las de otros lugares de los que apenas tenemos noticias. El régimen, cualquier régimen, acalla las protestas a tiros: les resulta imposible concebir la disidencia, incluso la disensión.

Estaba pensando en esto ayer, mientras veía la película Adam, de una directora franco-marroquí que me gusta mucho, Maryam Touzani. Aborda el estigma de ser madre soltera en Marruecos, creo que es su opera prima. Me resultó extraordinaria; tres mujeres: una de ellas viuda, otra soltera y embarazada y la hija de la primera. Seguid las conversaciones entre ellas. Una joya.

También me gustó mucho de Touzani El caftán azul. Otra película valiente que aborda un tema difícil en ciertas sociedades: la homosexualidad reprimida del marido. También es una película sobre la generosidad, el cuidado y el amor en el más puro de los sentidos. Y, si a alguien no le resulta suficiente, es de una belleza y una delicadeza sensacionales.

La protagonista femenina de ambas es Lubna Azabal. Como se suele decir, la cámara la quiere. Transmite dolor, alegría, dureza, ternura...; lo que pida el guion. Grandísima actriz.

Ambas en Filmin y la última también en RTVEplay.

 

Tráiler de Adam:

https://www.youtube.com/watch?v=XKXhWszpUpY

 

Tráiler de El caftán azul:

https://www.youtube.com/watch?v=t9q7OCl333Y



Procedencia de las imágenes:

https://www.premiosgoya.com/pelicula/adam/

https://www.culturamas.es/2023/03/14/el-caftan-azul-2022-de-maryam-touzani-critica/

domingo, 28 de diciembre de 2025

LIBROS DE 2025



Empecé el año con gran ritmo, aunque al final se ha atenuado algo. Son 49, más o menos en la media, a mi ritmo, sin intentar batir récords. Algunos me han durado poco, otros bastante. Por ejemplo,Tomás Nevinson, de Javier Marías, un tocho que merece la pena, con su prosa única, que cierra, además de su vida (qué pena), la historia iniciada en Berta Isla.

Repaso algunos. Es curioso cómo, en poco tiempo, algunos pasan directamente al túnel del olvido, mientras que otros se instalan con ancla en la memoria.

Recomiendo leer a Paco Cerdà. No solo el sensacional Presente, sino El peón y 14 de abril. Muy bien escritos, con una documentación abrumadora. Grandísimo escritor no demasiado conocido.

El último de Paul Auster me dejó un poco desconcertado. Tengo amigos que lo adoran. Yo a ráfagas. Dejé una reseña hace poco.

Debéis leer a Aki Shimazaki. Juan Carlos Galán ha hablado de ella en su estupendo blog. Yo ya había leído algo de esta escritora japonesa, pero este año he retomado su elegante y melancólica prosa con El corazón de Yamato.

Julian Barnes también entró en mis lecturas con Elisabeth Finch. Todo lo que he leído de este autor me ha gustado, también esta novela. Siempre recomendable.


Autores en español también he leído bastantes. Tres de Lorenzo Silva (brillante la última entrega de Bevilacqua/Chamorro), Francesc Torralba escribió Elogio de la madurez, que me gustó, aunque a veces bordea la autoayuda. Acabo de terminar Herencia, de Jesús Gallego, novela escrita por mano de periodista, que me gustó mucho en su transcurso y no tanto al final. Tampoc me volvió loco Hijos de la fábula, de Aramburu, una desmitificación de los pistoleros etarras que se queda en tierra de nadie, divertida a veces, pero a la le falta algo. Línea de fuego, de Pérez-Reverte, me pareció de lo mejor que he leído de él. Igual me pongo en estos días la última entrega de Alatriste. Nosotros, de Manuel Vilas, tampoco me acabó; es una autor que me gusta, y leo su poesía a diario, pero esta novela no es de lo mejor, desde luego, muy lejos de Ordesa o Alegría. Veo que leí El rey recibe, de Eduardo Mendoza, con el que pasé unas horas agradables, sin más, incluso con un cierto cabreo porque Mendoza es sensacional y aquí va a medio gas; merece el Princesa de Aturias, por supuesto, por toda su obra, que recomiendo siempre.

Es imposible dejar de lado Los perros y los lobos, de Irene Némirovsky. Me impresiona la calidad de esta autora y pensar lo que hubiera podido escribir de no se asesinada en el campo de concentración.

Saramago se asomó en un libro curiosísimo, El viaje del elefante. No es mi preferido de él, pero es Saramago y la historia (real) más que fascinante.

Veo, por último, títulos cuyo contenido no recuerdo, su impronta es acuosa, leve, supongo que puro entretenimiento. También algún nombre ilustre que no está entre mis elegidos para el top de este año: Modiano.

Se acaba 2025. Espero seguir aquí a finales del 26. Feliz fin de año a quienes pasáis por esta bitácora y que el próximo año sea razonablemente venturoso. 

jueves, 18 de diciembre de 2025

GÉNEROS LITERARIOS

No teman. No hay voluntad de dar una clase, solo soy un profesor para el desguace.

Lo de hoy es para repasar mi relación con los géneros literarios. Al fin y al cabo, esto no deja de ser un lugar en el que escribir y a mí me gusta hacerlo razonablemente bien. Porque hay algunos blogs que dan vergüencita (de Twitter/X mejor ni hablo)...

Un blog pertenece mayoritariamente, creo, al ensayo. Algunos hay que son receptáculos de creaciones: narraciones breves, poemas... Recuerdo a una jovencísima Elvira Sastre en el suyo, donde ya se vislumbraba su talento. Ahora está en barbecho desde hace años y los comentarios están llenos de propuestas de estafas que nada tienen que ver con la literatura.

A mí el ensayo me gusta. Al fin y al cabo es mi profesión y mi formación. Es costoso, claro que sí, pero lo profundo no siempre puede escribirse en una taza de Mister Wonderful. Creo, como Ortega, que la claridad es la cortesía del filósofo. Siempre que se puede, por supuesto. La Crítica de la Razón Pura es un libro largo y difícil, me gustaría que fuese algo más accesible, pero también es cierto que exige una atención y una concentración que no solicitan otros textos más simplones.

Leo unos pocos cada año y consulto muchos. Tengo delante los Ensayos, de Montaigne, el padre de la palabra, aunque yo más bien atribuiría su invención a Aristóteles, si no antes. Platón tenía un punto narrativo y poético que me gusta especialmente, pero el ensayo es cosa de Aristóteles.

Leo sobre todo narrativa. Algún libro de relatos y muchas novelas. Al cabo del año repaso y veo que, del medio centenar de volúmenes completados, un ochenta por cierto son narrativa. Tal vez no he evolucionado demasiado, porque me encanta que me cuenten historias. También en el cine.

Teatro leído más bien poco. Lo pienso siempre representado y a la sala sí que voy. Tampoco todas las semanas, pero sí a media docena de representaciones cada año. Espero con impaciencia el momento de ir a Madrir a ver lo último de Juan Mayorga y de Javier Gomá.

La poesía es un género mayor. Suelo decir que es el pan de la literatura, el fundamento. Me gustaría escribir bien y eso significa escribir poesía, el lugar en el que las palabras pueden decir mucho más de lo que les está permitido en el diccionario. Poesía no es darle a la tecla enter. Tampoco consiste en escribir lo primero que te pasa por la cabeza. En poesía hay que conseguir que un mínimo de palabras expresen lo máximo. Ser un buen poeta no está al alcance de todos y yo me iré de este mundo siendo un aspirante.

Repaso un poco mi vida literaria. He publicado un par de libros de poesía. Uno de ellos muy juvenil, pido perdón por el atrevimiento. Hay, casi concluido, un tercero, que no sé cuándo verá la luz. También pergeñé un libro de relatos y seguramente terminaré en 2026 el próximo. En alguna revista literaria y en un volumen colectivo han aparecido textos míos: relatos y poemas. En el ensayo me he prodigado algo más: colaboré en un volumen colectivo y publiqué otro en solitario, así como algunos artículos en revistas especializadas que, por supuesto, no ha leído casi nadie. Pero no escribimos por eso, aunque deseemos lectores e interacción. Como aquí, qué duda cabe.

Esto parece un ridículum vitae. Así que igual es el momento de despedirse por hoy. Resumiendo: me gustaría ser poeta y en el mientras tanto hago lo que sé y puedo.



Procedencia de la imagen:

https://www.elauladepapeloxford.com/escribir-a-mano-ayuda-a-aprender-otras-habilidades-mas-rapidamente/