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domingo, 22 de marzo de 2026

LECTURAS POÉTICAS

Pues sí, otro año, otro 21 de marzo. Primavera y eso, menos mal. Por las tardes hay más luz, a mí es lo que me importa. Y el próximo domingo más aún, qué gozo.

Ayer, dicen, fue el Día Mundial de la Poesía. A mí me pilló leyendo. En mi ciudad hay de vez en cuando eventos al respecto. Voy a pocos. Escucho y conozco a algunos de quienes escriben poesía. Me gustan tres. Hay otras personas que nada de nada, absolutamente nada, creen que escribir poesía es dejar que fluya lo primero que se les ocurre y darle a la tecla enter erráticamente. Por supuesto, no soy nadie para decirles que no perpetren más versos; eso, en todo caso, sus más allegados. Por otra parte, la expresión de cualquier forma artística es legítima en sí misma, por lo que seguramente debo callarme.

Como he dicho, me pilló leyendo. Concretamente, una novela recomendabilísima, París no era un sueño, de Diego Bris. Pero, como hoy va de poesía, no debo dejarme en el tintero la Poesía completa de Manuel Vilas, que me ha tenido pendiente unas cuantas semanas. Lo he encontrado en plenitud, he reconocido al autor de su lírica narrativa, pero su poesía me ha interesado desigualmente; algunos poemas son conmovedores, en otros he escapado por la tangente, no me concernían.

Estoy leyendo a la vez dos poemarios: Desalojos, de Miriam Reyes y Vértigo en los zapatos, de Ana García Lamparero. De la primera no había leído nada; me gusta cómo escribe, aunque el tema que vertebra el libro (el duelo, la despedida) no me acaba de llegar, pero seguiré leyendo a esta poeta. El libro de Ana es más que recomendable (no os fiéis nuevamente de mí: la autora es amiga y me cuesta ser objetivo) y haríais bien en leer este poemario en el que la vida, el amor y eso que llamamos sociedad civilizada (o sus aspiración) se entrelazan en versos muy bien escritos.

Me despido diciendo que he publicado (autopublicado) un poemario. En digital lo ha comprado una persona y en papel cuatro. Bueno, seré sincero, conozco a esos cuatro: soy yo. Va a ser verdad, como decía Aleixandre, que la poesía no da para comer, todo lo más para merendar. A mí ni eso. Por cierto, leed a Aleixandre, a Benjamín Prado, a Luis García Montero, a Ana Rossetti, a Elvira Sastre, a Alejandra Pizarnik..., a todas aquella persona que encuentre en esta expresión el laberinto en el que se manifiestan la vida, la belleza y el dolor.



Procedencia de las imágenes:

https://es.scribd.com/doc/203505865/Poemas-de-Miriam-Reyes

https://www.amazon.es/V%C3%A9rtigo-los-zapatos-Colecci%C3%B3n-Poes%C3%ADa/dp/B0GCG8P8RJ/ref=tmm_pap_swatch_0


lunes, 16 de marzo de 2026

OTRO POST CADUCADO


En la misma hoja de la selectividad de la que hablaba en el post anterior escribí unas palabras, esta vez con lápiz. La letra es infame, de modo que he tenido que traducir. Esto es lo que (creo) hay:

 

Hace más de un año compré una tele de 42 pulgadas, de plasma, impresionante. Guardé el modelo anterior, de joroba, porque con la llegada de la TDT no había manera de ver algún canal y en otros no aparecía un trozo de pantalla en sus modestas veinte pulgadas.

No me arrepiento de mi decisión, las películas son otra cosa, los partidos aún más espectaculares. El tamaño importa.

Pero no voy a llevar la tele vieja al trastero, sino a encenderla a la hora del Telediario; dedicaré media hora a lanzar sobre ella un zapato tras otro hasta que se escacharre definitivamente. Necesito ese desahogo primitivo y pueril.

 

A partir de aquí la letra es ilegible. Solo descifro tres expresiones: “no me da la gana”, “dicen los que deciden” y “acompañado de calcetín sudado”.

Por cierto, fue un arrebato sin concreción. El aparato desechado aguantó sin zapatazos en el trastero varios años hasta que lo llevé al punto limpio. Esto que escribí fue en 2012. Trece años después, aquel televisor lo regalé a la hija de unos amigos y llegó a mi casa un modelo de cincuenta pulgadas. Como dije, el tamaño importa.



Procedencia de la imagen:

https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2024/06/26/por-que-escribir-a-mano-es-mejor-para-recordar-las-cosas/

jueves, 12 de marzo de 2026

POST DE 2012



De vez en cuando toca revisar las montañas de papeles que se amontonan en casa. Allí encontré la factura perdida, las entradas al cine con aquella mujer maravillosa, un artículo de periódico que hablaba de Camus y algún manuscrito olvidado.

Lo que sigue es uno de estos hallazgos, fechado el 7 de junio de 2012. Está escrito en una hoja de las pruebas de selectividad, de las que fui tribunal en esos días. Ahí va:

  

Una de las expresiones o frases que más he escrito en este blog es “no sé”. Cualquiera podría decir, como Wittgenstein, que de lo que no se puede hablar es mejor guardar silencio. Tal vez le valiese al desconcertante filósofo vienés, pero al grueso de los mortales no.

Lo que quiero decir es que el hecho de escribir y opinar exige un esfuerzo de honradez. Se puede escribir sobre Dios (ese anhelo) y decir: creo, pienso, me parece, siento... Pero nunca: sí, estoy seguro, es necesario, etc. La tentación del fundamentalismo es enorme: hay que ser precavido.

Sobre filosofía sé algunas cosas, no muchas. Sobre el resto camino en su epidermis, opino, sospecho, aspiro, conjeturo. Es decir, no sé.

No sé cuál es la solución a la desigualdad, a la injusticia, al hambre, a la guerra... Creo que no es la que muestran los ministros del ramo, menos aún la que cacarean los dueños de todo esto.

No sé si Luis García Montero es un poeta excelente, pero a mí me gusta, tengo la impresión de que escribe para que lo lea precisamente yo.

No sé si Lars von Trier es o será un hito en la historia del cine, pero a mí me provoca crujir de neuronas y ganas de abandonar la película (alguna excepción hay).

No sé qué significan ciertas miradas, pero a mí me gusta creer que significan lo que seguramente no significan. Probablemente leo mal las señales, salvo las de tráfico.

No sé si existe Dios; mi hipótesis es que no, que tan solo es un postulado de la razón práctica, como decía Kant. Ayuda a vivir, a dar sentido y esperanza. A mí no me basta ni sé qué significa en este caso lo de existir.

No sé si este será el último post, si mañana seguiré leyendo a Murakami, si sabré hacer el cuscús a mediodía, si lo mejor de mi vida está por llegar.

Escribo por si acaso.



Procedencia de la imagen:

https://elarteyeldivan.com/texto_bailado/

jueves, 5 de marzo de 2026

CANCIONES DEL NO-VERANO 38: 'GENERALE'

Es innecesario explicar las razones por las que hoy pongo por aquí esta maravillosa y terrible canción de Francesco de Gregori (y una versión de Vasco Rossi).