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sábado, 30 de mayo de 2020

PALABRAS Y ROPA


Consejos para no sobre cargar tu casa. (con imágenes) | Interiores ...El 13 de noviembre de 2016 escribí estos versos. No recuerdo por qué ni para qué, ni siquiera si para alguien. Tal vez para retar a duelo al visitante que acecha en las esquinas, agazapado con una piedra oceánica o con un silencio de metal.

No suelo escribir poesía, ya no. Hoy he repasado el escaso fondo de armario que acumula mi ordenador para este modesto blog y he encontrado estos versos. 

Y tal vez hoy es el día. Hoy, como pudo serlo mañana.



PALABRAS Y ROPA

Con algunas palabras recién descubiertas
suprimiría
ese silencio en el que habitas.
Y, si lo deseas,
también la ropa inútil que te pones
los días festivos, cuando vas a caminar,
en todo ese tiempo muerto de los días
que transcurren sin adjetivos.

(Luego llamo y te digo algo de ésa que utilizas
para ir al trabajo y escribirme una frase desde allí).



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https://www.pinterest.es/pin/819584832170530791/



miércoles, 20 de mayo de 2020

NO SON GRANDES COSAS


8 Beneficios del AlbaricoqueEsta mañana iba a pasear, eran las 9. He dejado el coche en el aparcamiento de un supermercado con idea de entrar después, pero estaba recién abierto, poca gente, así que hemos pospuesto para la tarde el paseo. Efectivamente, sólo seis o siete personas a esa hora. Lo primero, la fruta. Delante de mí, un hombre pregunta a la empleada qué tal están los melocotones. “Muy buenos, muy dulces”, le contesta ella. Detrás, un cliente enmascarado le dice que compre albaricoques, que están en u punto, que los melocotones aún no.  Pero no le hace caso. Yo sí: cuando me toca pido unos albaricoques. Y ahora acabo de comerme uno: perfecto, ni leñoso ni blandurrio,  en su punto. Siempre me sorprende el  hueso porque me conduce a la infancia. Un amigo de entonces nos enseñó a rascarlo contra los bordes de las aceras hasta que, por el desgaste, quedaba un agujero por el que se podía sacar una sustancia amarga que comíamos, no sé si con insconsciencia. Luego, con el hueso erosionado por un largo trabajo, teníamos un silbato. Un pito, decíamos, un pito hecho por nosotros con el que incordiábamos a los próximos y que fue la causa de algún que otro pescozón.

Era sencillo vivir y jugar. Ahora tiro los huesos. Si quiero un silbato (que no un pito) en el chino de abajo me los venden baratos. Salgo a comprar y lo que me sorprende es el sol tibio que desaprovecho todas las primaveras. Me queda una semana de trabajo intensísimo y luego algo menos. Si  pasamos a la fase 2 y el calor no llega tórrido de repente, aprovecharé para salir por la tarde al campo y dejar caer el tiempo sobre un libro. Leer me gusta y Manuel Vilas me está dando minutos de sosiego en el desasosiego. He ordenado los libros y limpiado las estanterías: muchos son prescindibles y otros han edificado mi visión del mundo.

Alegria: Finalista Premio Planeta 2019: Vilas, ManuelTras una fila encuentro un calendario que me regalaron hace cinco años por mi cumpleaños. Es de sobremesa y cada día tiene una frase de una película. Lo había olvidado. Percibo con sorpresa que en 2020 vuelven a coincidir los días de la semana con los del mes. Me lo regalaron en 2015 y ahora coinciden de nuevo, así que lo pongo en la mesa con la idea de leer cada día esa frase.

¿Por qué olvido esas cosas? No es un olvido voluntario, no es un regalo especialmente intenso ni por compromiso y me he alegrado de recobrarlo.

Creo que estos días me han exacerbado la sensibilidad, me han hecho más sereno por fuera y más ansioso por dentro. Y también creo que debo leer más, salir al campo y mirar por la ventana.

Releo lo que acabo de escribir. No es gran cosa. Es que no soy gran cosa ni escribo grandes cosas. Por eso voy a cocinar pasta fresca con salsa casera y será la mejor comida de mi vida. La de mañana también lo será.




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https://www.miarevista.es/salud/articulo/8-beneficios-del-albaricoque-541495188347
https://www.iberlibro.com/Alegria-Finalista-Premio-Planeta-2019-Vilas/30537074107/bd?cm_mmc=ggl-_-ES_Shopp_TradeStandard-_-product_id=ES9788408217855NEW-_-keyword=&gclid=CjwKCAjwqpP2BRBTEiwAfpiD-6fOdUZzPzzK-LCrdxknq4-s2P7-XGt__r1M50eUX6Q22QKw2x3NXBoC6s8QAvD_BwE

jueves, 7 de mayo de 2020

LIBROS QUE (CASI) NADIE CONOCE Y QUE DEBERÍAS LEER (3)

Una soledad demasiado ruidosa

Una soledad demasiado ruidosa - Bohumil Hrabal – El Placer de la ...Uno de los placeres más maravillosos es comenzar una novela de cuyo autor no sabes absolutamente nada, con un nombre casi impronunciable en castellano (Bohumil Hrabal), y descubrir que te gusta y que no se parece a nada de lo que has leído antes. Muy recomendable pero nada convencional.

Su estilo no es fácil: el checo Hrabal escribe de manera densa, páginas y páginas sin puntos y aparte. Como detalle/reposo para el lector, hay una especie de capítulos, supongo que para respirar, porque el libro se debe leer como un monólogo interior, estilo aparentemente libre pero muy difícil.

El protagonista es un embalador de papel para reciclar. Le llega de todo, especialmente libros de filosofía y láminas de grandes obras de arte. Con ellas va construyendo sus paquetes, también su vida y su cultura. El protagonista y narrador habla de Kant y de Jesucristo, de los ratones que hay en el sótano y de su cochambrosa casa, en la que ha ido haciendo una gran biblioteca de libros ‘distraídos’.

El texto tiene un humor que a veces es sutil y otras francamente ‘desmesurado’, de sal gorda, como la historia de ¿amor? con Maruja, o la vida de su tío el ferroviario.

Capítulo aparte merecen esas alusiones al régimen comunista y a los limpísimos y sanísimos voluntarios, trabajadores jóvenes que van a mejorarlo todo. En Occidente ya nadie lo recuerda, pero eso ocurrió y no hace tanto.


El jardín del samurai

EL JARDÍN DEL SAMURAI - Librería Deportiva
Literatura japonesa, vaya, ya estamos con la cosa culta que recomiendan esos suplementos aún más cultos de periódicos cultísimos. Que si Murakami es el eterno candidato al Nobel, que si Kenzaburo Oé, que si Mishima… Éstos son el escaparate, claro que sí, y muchos más. Pero luego hay verdaderas joyas como ésta, más escondidas, cuya autora es Gail  Tsukiyama.

No voy a decir casi nada del argumento. Éste es un libro que no se puede contar. En primer lugar, hay que verlo y tocarlo: está editado con esmero: buen papel, tapas duras, evocadora portada… Y en el interior hay una historia que debe ser saboreada, página tras página, despacio, entrando en una sensibilidad que no es la de por aquí, con unos modos de amar, de vivir, que nos envolverán hasta que lo extraño sea lo nuestra corriente y vulgar vida diaria.

El jardín del samurai es una verdadera delicia. Podría ser una historia épica o trágica por el contexto en que se desarrolla, pero es un texto intimista de prosa lenta cuya historia se saborea. Pocas veces me ha ocurrido lo que con este libro: todas las noches dos páginas, sólo dos, para dilatar la belleza, la delicadeza, para prolongar la amistad con esos personajes tan próximos.


Tea-Bag - Henning Mankell | Planeta de LibrosTea-Bag

Esta novela es una rareza maravillosa dentro del grupo de novelas de Henning Mankell que no protagonizó el inspector Wallander. En la historia se entrelazan varios relatos de mujeres inmigrantes. Una de ellas entra en contracto con un escritor, poeta, cuya vida errabunda se endereza al encontrar problemas de verdad, frente a los banales inconvenientes de una vida que sin sentido, rodeado de una histérica novia pro-maternidad y su madre, que regenta un negocio porno. Mankell hace hablar a una mujer silenciosa, que no sabe el idioma, que no quiere decir nada para no estropear aún más su delicada situación: es Tea-Bag, éste es su nombre, que leyó en un sobrecito que tomaba el hombre que la interrogaba.
La obra africana de Mankell transmite verdad y desgarro. El autor escandinavo conocía bien África, vivía seis meses al año en Mozambique. Estas últimas semanas, viendo al gobierno sueco echando balones y refugiados fuera, me pregunto que escribiría el ya difunto maestro Henning Mankell.


La buena letra

La buena letra - Chirbes, Rafael - 978-84-339-7302-3 - Editorial ...
No resisto contar una historia. En la última Feria del Libro de Madrid, fui a que Rafael Chirbes me firmase un ejemplar. Había leído ya dos de él: Crematorio y el último premio nacional de narrativa, En la orilla. Conversamos unos minutos, era chispeante y cordial. Nos reímos de las colas que tenían los pseudoautores y me prometió que en el futuro incluiría en sus libros jaculatorias y medallitas para que el gran público pudiera acceder a ellos. En Agosto se murió de repente y yo acababa de leer La buena letra, uno de esos libros que nadie nombra pero que te arrancan lágrimas y te agrandan el corazón. No hay gran novedad argumental: una familia española, tras la guerra, se enfrenta a sus grandezas y miseria. Pero la prosa de Chirbes es (no quiero decir ‘era’) tan poderosa que bastan poco más de cien páginas para hacer un gran libro. Que no va de la guerra, sino del alma humana: nos encontramos en sus páginas a todos esos seres que quisiéramos ver muy lejos, junto a otros que dan contendido a la palabra ‘bondad’.

Lo presto a quien me lo pida. Pero, por si acaso, tengo la dirección de unos geos dispuestos a tomar por asalto la casa del que olvidare quién es el destinatario de esas palabras escritas por Rafael Chirbes un 30 de mayo de 2015, dos meses antes de morir.



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viernes, 1 de mayo de 2020

LIBROS QUE (CASI) NADIE CONOCE Y QUE DEBERÍAS LEER (2)


El viajero de Orión: Una princesa en BerlínUna princesa en Berlín

¿Por qué se produjo el nazismo? ¿Cómo es posible que un pueblo culto como el alemán consintiera tal horror? ¿Se explica todo por circunstancias históricas, por resentimiento patriótico, por un ‘encantamiento’ del líder carismático? No creo, nada es tan fácil, con una consigna no se revela lo complejo.

En Una princesa en Berlín, Arthur R. G. Solmssen cuenta una historia aparentemente banal: dos amigos llegan a la ciudad de uno de ellos y el visitante corteja a la hermana. Hasta aquí, nada que lo haga especialmente atractivo. Pero el visitante es un estadounidense que acaba de dejar los estudios y asiste en los años treinta al auge del nazismo tras el crack de la economía mundial de 1929, que tanto afectó a Europa y especialmente a Alemania. Asiste a la inflación desbocada (que le convierte en rico con unos pocos dólares en el bolsillo), a los voceros de la salvación, al pueblo humillado que yerra al elegir a los más mesiánicos en vez a los más sabios… Una princesa en Berlín es una novela histórica, pero también una muy bella historia y una apasionante narración. Creo que todo el mundo sentirá que ha comprendido algo más lo que antes era confuso sin aburrirse un segundo.


El dueño del secreto

el dueño del secreto. - muñoz molina, antonio. - Comprar en ...
Que sí. Antonio Muñoz Molina, el académico de la lengua española, el multipremiado, el muy conocido escritor que llena salas con sus conferencias, que aparece de vez en cuando en la tele. El mismo. El Premio Planeta por El jinete polaco. Ése.

El dueño del secreto es una de las novelas con las que más me he divertido. Que sí, insisto, que conviene leerla. Cuenta una historia de tintes autobiográficos. Tras la revolución de los claveles que acabó con la dictadura en Portugal en 1974, se forma un grupo en España que tiene como misión derrocar a Franco. Muñoz Molina vuelve la vista atrás, a esa generación que hoy intenta gobernar España y que no fue capaz de conseguir que el dictador cediese (en) el poder: la enfermedad se lo llevó, no la lucha del pueblo. El libro está escrito en primera persona por un pusilánime protagonista que tiene más miedo que conciencia política, que ensucia los pantalones y huye despavorido cuando la policía le busca. Nada que ver con las historias fabricadas a medida años después por ‘luchadores’ que batallaron bastante poco. Sé que algunos no gustan de este tono tan escasamente heroico, pero yo creo que Muñoz Molina tiene una vis humorística que apenas ha explotado en sus libros y en éste lo hace muy bien. Tema muy serio, tratamiento a veces de homenaje, pero otras de desmitificación de lo que fueron personas sencillas cuando no cobardes.


 Bartleby, el escribiente

Bartleby, el escribiente: Una historia de Wall Street eBook ...¿Qué pasaría si una persona, un ciudadano, un empleado, decidiera ser irracional?  Probablemente lo sería todo el mundo, la sociedad, el mundo del trabajo. Así se mostraría que nuestra cultura está construida con una serie de convenciones y costumbres sobre las que vivimos. Pero un día, un tal Bartleby dice esta frase: “Preferiría no hacerlo”. No dice que no lo hará, que sería una desobediencia esperable o posible, sino que “preferiría no hacerlo”. Los que crean que con tan poco material no se puede construir una narración deben leer este texto de menos de cien páginas. Su autor, Herman Melville es conocido por esa gran obra (en extensión, en repercusión) titulada Moby Dick, que casi nadie ha leído. Bartleby el escribiente es otra cosa: es una fantasía de la conducta y tal vez del sentimiento, un juego en el que vemos lo que ocurriría si una pieza ‘defectuosa’ se introduce en esa maquinaria más defectuosa aún a la que llamamos sociedad.


El Sur

El sur seguido de Bene”, de Adelaida García Morales | DEL ...Éste es más bien un libro olvidado de una autora olvidada, Adelaida García Morales. Tanto es así que su muerte casi ni fue mencionada en los medios de comunicación. Se publicó el relato “El Sur” en un libro con ese mismo nombre que contenía otra narración estupenda, “Bene”. Ambas constan de unas cincuenta páginas, que es un raro formato, ni cuento ni novela. Pero creo que hay que leerla por su estilo, cualquier aprendiz de escritor debe meterse en estas páginas repletas de frases cortas y adjetivación escasa, que consiguen lo contrario de lo que parecería: una capacidad de evocación y una intensidad poética infrecuentes. Sólo por eso hay que leerlo, para eliminar la hojarasca de textos pretenciosos. Además, el tema es conmovedor: una niña adora a su padre, médico que se ha peleado con su progenitor por divergencias políticas y vive con su madre y ella en un pueblo del norte de España. El sur es más que geografía: es el misterio, el pasado, tal vez el futuro. La niña crece y descubre que su padre es un ser débil, depresivo y repleto de todas las debilidades de los seres humanos. Así de cruel es convertirse en adultos.

No cuento más, salvo que con ese material se hizo una película sensacional, de los grandes títulos del cine español. La adolescente, por cierto, es la hoy directora Icíar Bollaín.



Procedencia de las imágenes:
http://elviajerodeorion.blogspot.com/2018/02/una-princesa-en-berlin.html
https://www.todocoleccion.net/libros-segunda-mano-literatura/el-dueno-secreto-munoz-molina-antonio~x192344275
https://www.amazon.es/Bartleby-escribiente-historia-Wall-Street-ebook/dp/B07QXMF8BZ
https://delpergaminoalaweb.wordpress.com/2017/06/07/el-sur-seguido-de-bene/

domingo, 26 de abril de 2020

LIBROS QUE (CASI) NADIE CONOCE Y QUE DEBERÍAS LEER (1)

Hace unos años se puso en contacto conmigo una revista digital e iniciamos una colaboración que duró poco. Uno de los artículos que quedó en el tintero fue éste. Se trataba de escribir, como ya dice el título del post, sobre unos pocos libros bastantes desconocidos pero más que interesantes. Temo que les pareció muy largo, pero como en este blog el que decide soy yo (por eso tengo pocos lectores), lo publico tal como lo escribí entonces; eso sí, en tres entregas, para no aburrir demasiado al personal.

Vamos a ver, deberías leer… si quieres. Leer no es una obligación más allá de los imperativos laborales. En todo lo demás debe ser un placer; de lo contrario, mejor dedícate a contemplar la geometría balompédica o a regodearte con el español con cien palabras de las chonis y los canis de la tele.

Además, siempre hay quien los ha leído, desde los tipos de “Babelia” (siempre he sospechado que muchos de los libros de los que hablan, como ellos mismos, no existen) hasta ese tiparraco que lo sabe todo, un tal Google (aunque a veces ejerce de cuñao).

De lo que quiero escribir es de esos libros maravillosos cuyo autor es casi desconocido o bien que lo es por otro título, ése del que todo el mundo dice que es una obra maestra (otra cosa es que lo haya leído, que no creo que sean legión los seguidores de Moby Dick o de Crimen y castigo).

En cualquier caso,  siendo miles los títulos que se publican cada año, y siendo el tiempo limitado, el criterio elemental es leer algo que valga la pena. Entretenido, sí, pero de calidad, gustoso, nutritivo.
  

El sistema periódico

La principal obra de Primo Levi es Si esto es un hombre, muy conocida y de obligada lectura en media Europa, que cuenta su experiencia en Auschwitz y, de paso, reflexiona sobre la condición humana. Si alguien no la ha leído aún, que se ponga con ella de inmediato. Una vez terminada, suele continuarse con las otras dos que le siguen: La tregua y Los hundidos y los salvados. Tras poner fin a esta última se suicidó en su domicilio turinés.

Pero no fue lo único que escribió Levi, el joven químico italiano vagamente judío. Su obra es más amplia. A El sistema periódico le perjudica su título. Parece un tratado de ciencia y es un conjunto de relatos, algunos autobiográficos y otros pura ficción. Los distintos elementos del sistema periódico son el hilo conductor de las historias, qué singularidad, pero cada uno de los textos tiene una relación directa con el elemento que le da nombre. Creo que es especialmente recomendable y emotiva la narración en la que Levi escribe a Alemania por un pedido de la empresa en la que está empleado y su destinatario resulta ser el oficial nazi, químico también, en cuyo laboratorio estuvo trabajando Levi en el campo, salvándose de una muerte segura por frío o por hambre. Se reconocen y se recuerdan, quedan en verse. Y entonces… Entonces hay que leer el libro.
  
Vita brevis
Vita Brevis (Spanish Edition) by Gaarder, Jostein: Siruela ...
Cuando Jostein Gaarder comenzó a enviar su monumental El mundo de Sofía a las editoriales, no adivinaba que se iba a convertir en un raro fenómeno literario. A mí personalmente no me acaba. Sin embargo, hay un relato de apenas 130 páginas y letra muy grande que es una delicia. Se trata de Vita brevis, una confesión novelada de la concubina de Agustín Aurelio, que después será conocido como San Agustín de Hipona. No es un libro de filosofía, ni de teología, que nadie tema. Es una de estas joyas que se leen de un tirón, que no son para todos, pero que uno agradece haber leído porque ni es de difícil lectura ni es para eruditos. Una pena, es de esos títulos ensombrecidos por un éxito de ventas. Es de esas maravillas que hablan de algo muy concreto pero que parecen dirigirse a todos porque hablan de temas universales: el amor y el desamor, la soledad, el sentido de la existencia… Sólo hay que atreverse y tal vez entendamos que estas palabras son para nosotros: “¿O acaso piensas que tus ojos o tus oídos son una creación divina superior a tu sexo? ¿Piensas en verdad que algunas partes del cuerpo son menos dignas ante Dios que otras?”.
  
Cubierta del libro Castellio contra CalvinoCastelio contra Calvino

¿Cuántas veces hemos oído lo de la tolerancia y demás cháchara bienpensante de personas que no conocen de la tolerancia más que sus letras? El escritor vienés Stefan Zweig escribió esta rareza, a medio camino entre la biografía, la novela y el ensayo, en la que se cuenta la oposición del humanista y profesor Sebastian Castelio frente al fundamentalista Juan Calvino, allá por el siglo XVI, cuando la versión más teocrática del protestantismo se hizo dueña de Ginebra para prohibir, prohibir y prohibir; eso sí, en nombre de Dios. Allí llegó el aragonés Miguel Servet, que fue de inmediato enviado a la trena y acusado de todo tipo de impiedades. Sólo Castelio le defendió, únicamente él se atrevió a no guardar silencio cómplice. Y también pagó su atrevimiento: los fanáticos no hacen prisioneros. Todos aquellos que hayan oído hablar a sus profesores de Historia y de Filosofía del concepto de tolerancia, de Voltaire y de Locke, no deben dejar de leerlo. Nadie lo ha contado como Zweig, Castelio casi inventó la palabra ‘tolerancia’; por eso sabemos hoy que se puede ser tolerante con todo…, salvo con los intolerantes. Porque, como dice el libro, "matar a un hombre no será nunca defender una doctrina, será siempre matar a un hombre".


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sábado, 18 de abril de 2020

LIBROS QUE LEO A LA VEZ



Estoy aprovechando estos días para ordenar libros, comprobar que muchos no me han dejado ninguna huella y darme cuenta de que suelo picotear en muchos de ellos a la vez. No sé si se puede llamar a eso con propiedad “leer a la vez” porque de algunos me canso y no los termino. Los pospongo un tiempo o para siempre. Y tampoco pasa nada.

En este momento estoy leyendo en e-book Confesiones de un burgués, del fabuloso Sandor Márai, del que leí ya la segunda parte, ¡Tierra, tierra!, sin saber que había una primera.
En el bidé siempre me espera Antonio Muñoz Molina con esa delicia que hay que disfrutar muy despacio porque no es exactamente una narración sino una profundización en un instante y trozo de mundo. Cada día leo una o dos páginas. Sigue ahí, seguirá unos meses, tal vez un año.
Este verano emprendí la lectura de Metamaus, que… Sí, muy bien. Pero seguramente yo esperaba más de Maus y no es eso. Lo estoy terminando y éste no lo abandonaré. Pero me cuesta.
Blade Runner (o sea, ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?) lo empecé a releer a raíz de un proyecto que yo debía coordinar sobre cine, filosofía y literatura en una biblioteca, que finalmente no cuajó porque los responsables últimos querían que se hiciera en régimen de voluntariado (o sea, por la cara) y la directora y yo pretendíamos que se pagase al coordinador, o sea, a mí. No se hizo el curso, pero yo casi terminé el repaso del libro, que me gustó más en la relectura que en la lectura. Naturalmente, sigo prefiriendo la película.
El libro sobre Francia lo empecé a leer por un propósito de viaje a comienzos de agosto por el sur de ese país. Veo difícil que vaya este verano, pero será al siguiente o al otro. Francia me gusta siempre.
El libro, biografía casi novelada del poeta Ángel González, de Luis García Montero, lo compré en un mercadillo por dos euros y me gusta. Claro que son dos de mis poetas favoritos, así que era una apuesta segura. Llevo poco, unas cien páginas. Lo disfruto en la terraza cada tarde si la temperatura lo permite.
Confesiones de un burgués | Ediciones SalamandraElogio de la madurez promete más de lo que da. A veces me parece autoayuda y otras me dejo llevar por sus razonamientos, con muchos de los cuales me identifico. Llevo más de un mes sin abrirlo desde que me lo regalé por Reyes.
Por último, el excelente y chispeante libro de Darío Sztajnszrajber me espera desde que en septiembre lo dejé en la mesita de noche. Lo bajaba todas las tardes a la piscina y lo tengo asociado a las vacaciones, pero no está aparcado por ninguna otra razón. Volveré a él, espero que antes de las vacaciones. Espero que haya vacaciones y podamos otra vez ir a playas, piscinas, campo y demás lugares con gente. Bueno, si no hay mucha gente, aún mejor.

Me voy a leer un poco antes de comer. Márai.

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